Jaime Ortega Reyna, review of De regreso a Marx. Nuevas lecturas y vigencia en el mundo actual, Andamios, April 2017.

Una vieja anécdota —probablemente falsa— nos servirá como intro- ducción para reseñar la última compilación que ha hecho Marcello Musto a propósito del filósofo de la “Tesis XI” titulada De regreso a Marx.

En la anécdota, un periodista francés le pregunta al histórico líder de la revolución China, el presidente Mao Tse-Tung, a su paso por París, sobre el alcance histórico de la Revolución francesa (aquella que tradicionalmente ubicamos en 1789): Mao responde que es aún muy pronto para saberlo.

De la misma manera en que Mao refería con mesura cualquier jui- cio sobre un acontecimiento lejano, quizá nosotros debamos también hacer lo mismo a propósito de “los regresos a Marx”. Justamente por- que han sido múltiples no podemos sino marcar desde un horizonte situado (el de América Latina) un distanciamiento con respecto a una hipótesis muy recurrente: que hemos vuelto a Marx a partir de la crisis económica de 2008. Lo marcamos por varias razones, la primera de ellas es que limitar la influencia de Marx a partir de un acontecimiento “económico” nos parece que limita las posibilidades del análisis de su obra y lo reduce a un hecho típicamente “derrumbista”, es decir, ajeno a la historia concreta de los pueblos; la segunda y más importante es que en América Latina al menos desde 1998-1999 (con el triunfo de Hugo Chávez) lentamente su nombre comenzó a ser reivindicado en el plano político y de alternativas de construcción de un orden social distinto al imperante. Mientras que en el norte global importantes pero inconexas protestas (ayer en Madrid y Nueva York, hoy en París) han posibilitado debilmente hablar de otro ordenamiento societal en nuestro continente, con todas las limitaciones imaginables, hemos asistido al ascenso de movimientos sociales que han devenido experiencias con- cretas de gestión de lo público y lo común, así como de la ocupación de gobierno de los Estados: revoluciones democráticas de los pueblos, efectivas, vigorosas, complejas y contradictorias, es decir, vivas. Esta di- ferencia la marcamos justamente porque pensamos que Marx ha sido, y es, un inspirador oculto de más de una de las grandes revueltas que han permitido abrir tímidas grietas en la muralla capitalista, al menos desde este nuestro lugar de enunciación.

Marcada esta diferencia podemos efectivamente trazar grandes rutas por las que avanza el Regreso a Marx, que nos presenta un conjunto muy variado y sugerente de autores. La compilación podemos dividirla artificialmente en tres segmentos. El primero va sobre temas clásicos del marxismo, uno segundo busca encarar el marxismo frente a nuevos problemas y un tercero busca dar un sucinto panorama de la produc- ción marxista alrededor del mundo.

Dentro del primer segmento podemos encontrar los textos de Mar- cello Musto y de Ricardo Antunes, que vuelven sobre el problema de la enajenación, uno para desarrollarlo en su versión clásica por el joven Marx y el otro para intentar poner al día esa noción en nuestro con- texto. Este tema es central para los desarrollos del marxismo durante el siglo xx, y ahora en condiciones de nuevas ediciones y de la publi- cación de inéditos es posible decir cosas nuevas. Es el fin del texto de Musto, quien busca desentrañar los sentidos del uso de alienación, así como algunas de las versiones que circularon en el siglo xx. Como se sabe, aquella noción causó muchos problemas para el marxismo que aspiraba a ser un conocimiento científico, pues seguía anudada a una noción bastante frágil de “esencia humana” supuestamente perdida ante el desarrollo del capitalismo. Junto a ella podemos ubicar otros temas clásicos en la literatura marxista que se desarrollan en variadas y sugerentes direcciones, por ejemplo, el tema de la libertad humana y el desarrollo de las capacidades, que se expone en un texto de George Comninel. Temas clásicos que vuelven y son planteados en nuevas condiciones, las de nuestro siglo xxi.

Un segundo segmento busca ampliar la mirada sobre temas que podríamos considerar “novedosos”. Por ejemplo, se incluye un texto de Kevin Anderson, un estudioso de habla inglesa, sobre el problema de la etnicidad y la manera en que Marx enfocó los procesos en “los márgenes” del centro capitalista. Aquí cabe destacar una continuidad no siempre dicha entre las formulaciones del grupo Pasado y Presente y José Aricó, que dispuso en español el material necesario para superar una lectura eurocéntrica de Marx. También Terrel Carver se avoca a desentrañar la manera en que Marx recibió la problemática del género: se trata de un esfuerzo filológico muy serio por demostrar que Marx no hizo caso omi- so de la situación de las mujeres en la sociedad capitalista. Por su parte, Michael Lebowitz busca establecer una estrategia radical que no apunte sólo a cambios menores del “sistema”. La recientemente fallecida Mei- kisis Wood abordó el tema de la “universalidad del capital”, que desde su punto de vista, apenas la hemos visto completarse en su totalidad, lo cual hace (al decir de ella) más actual el pensamiento de Marx con respecto al siglo xix o incluso al xx.

El último segmento busca dimensionar la producción del marxismo en el mundo, y es sin duda muy rico. En él se exploran brevemente las producciones en América Latina y España, el mundo de habla inglesa, Francia, Brasil, Italia, Japón, Corea, China y Rusia. Sin duda los textos podrán ser criticables desde el punto geográfico del que se coloque: podrán faltar obras, revistas no serán mencionadas, encuentros habrán sido poco visibilizados, etcétera; sin embargo, se trata de un esfuerzo importante, que permite ampliar miradas reducidas o provincianas, tan comunes en los medios académicos, particularmente europeos y estadounidenses, que suelen mirarse sólo a ellos mismos como la úni- ca producción relevante. Es necesario que la crítica se haga a partir de producciones que enriquezcan los panoramas presentados de manera breve. Los lectores encontrarán una gran riqueza temática, de autores, de obras y de revistas, destacamos la que refiere a Brasil, por la capa- cidad de síntesis que hacen los autores, y la colaboración de Jan Hoff sobre Alemania, que además de exponer argumentos de los debates teóricos ha sido autor de un importante libro (sólo en idioma alemán) sobre la historia del marxismo a nivel global, que será necesario tra- ducir pronto.

El conjunto de los diez trabajos que se presentan puede ser la base para futuras investigaciones, que coloquen en el centro las producciones en torno a Marx más que al marxismo, aunque difícilmente se pudieran separar en algunos casos, como en Italia con Gramsci, o en Francia con Althusser.

Indudablemente el conjunto del libro es un aporte para tejer las coordenadas actuales de discusión sobre Marx, pero también a partir de él. Su obra sigue siendo catalizadora de reflexiones y de creación de hipótesis, algunas vuelven sobre temas complejos, que han sido seria- mente cuestionados por el pensamiento filosófico y científico (como el de la enajenación) y otras siguen siendo aportes fundamentales (como el caso de los “límites naturales”). Marx sigue movilizando la imagina- ción de los que se arriesgan a plantear, tanto en planos epistemológicos como prácticos, posibilidades de un orden social distinto. El cruce entre la investigación y la práctica ha marcado derroteros y temas a profundizar, provocando con ello necesarias tensiones con la obra del filósofo del siglo xix que cimbró toda la historia del siglo xx y quizá aún pueda seguir acechando nuestras realidades.