Xabier Grácia, review of Tras las huellas de un fantasma. La actualidad de Karl Marx, Dialéctica, 2013.

“Este [Eckstein] pertenece a ese género de periodistas, nacidos con el crecimiento de la prensa obrera, que saben escribir de todo: derecho de familia japones, biología moderna, historia del socialismo, teoría del conocimiento, etnografía, historia de la civilización, economía política, problemas tácticos..., de todo lo que haga falta.

Estos polígrafos se mueven por todos los campos del saber con una descarada seguridad que los investigadores serios pueden envidiar sinceramente. Y cuando les falta toda comprensión para el asunto tratado, la sustituyen produciéndose con osadía y petulancia.” - Rosa Luxemburg (Una Anticrítica)

Fernández Buey sostuvo una vez en esta misma revista que uno de los problemas del marxismo del siglo XX había sido la gran cantidad de adolescentes petulantes que un día se llamaron marxistas y que al hacerse mayores atribuyeron a Marx sus propias tonterías de juventud. Tenía parte de razón el filósofo palentino y catalán de adopción, obviamente la propia ontogénesis de quienes se adscribieron alguna vez al marxismo es una gran fuente de incomprensiones del legado de Marx. Tampoco ayudaron a la difusión de la obra del viejo moro los ejércitos de “expertos” que proliferaron en la prensa partidaria y las organizaciones de los movimientos políticos de inspiración marxista y es que como dijo un poeta austriaco que no viene a cuento: cuando una mula pasa sobre un abismo, no la inquietan ni la profundidad, ni el misterio. Así que bueno es recordar el sarcasmo lacerante de Rosa Luxemburg a propósito de los polígrafos porque es sin duda, uno de los ejemplos arquetípicos de la posibilidad de emplear creativamente el legado de Marx en lo teórico y en lo práctico.

Sin embargo, Tras las huellas de un fantasma va a poner el énfasis en la propia filogénesis del marxismo (o marxismos) situando en el centro de la problemática la misma edición, difusión y recepción de la obra de Marx. Y es que Karl Marx, a pesar de la enorme literatura generada, ha sido un autor mal conocido. Mal conocido porque ha sido escasamente estudiado por sus seguidores y menos por sus detractores. Mal conocido porque ha sido sometido a esquematismos y vulgarizaciones graníticas con el objetivo de justificar las razones de partido o las adhesiones fraccionarias. Mal conocido porque la vulgata determinista de su obra se convirtió en ideología de Estado al servicio de las necesidades de legitimación de la burocracia estalinista.

El libro que presentamos tiene su origen en el coloquio internacional que, bajo el nombre Sulle Tracce di un Fantarma. L'Opera di Karl Marx tra Filologia e Filosofia (“Tras las huellas de un fantasma. La obra de Karl Marx, entre la filología y la filosofía”), se celebró en Nápoles en abril de 2004 con el apoyo de prestigiosas universidades italianas. Un año más tarde las ponencias presentadas por especialistas e investigadores de más de 10 países se editaron en italiano con el mismo título de esta edición. La versión para el público hispano-hablante recoge una selección de 12 textos relacionados con el pensamiento de Marx, su recepción y difusión en diferentes países, más una entrevista con el historiador británico Eric Hobsbawm. Añade además, un prefacio del filósofo mexicano Gabriel Vargas Lozano y un capítulo escrito por Guillermo Almeyra sobre la tortuosa introducción de Marx en América Latina. Las dos versiones han sido coordinadas por Marcello Musto cuya experiencia en estos menesteres viene garantizada por las excelentes publicaciones de Karl Marx's Grundrisse en el 2008 o Marx for Today este mismo año, ambas editadas por Routledge.

Siguiendo parcialmente la estructura del coloquio internacional el libro se divide en tres secciones: 1) MEGA2: La nueva edición histórico-crítica de las obras completas de Marx y Engels; 2) Investigación actual sobre el pensamiento de Marx y 3) El Capital: la crítica incompleta. La primera parte del libro, que aborda la problemática de la edición de las obras completas de Marx y Engels, lo forman los escritos de Marcello Musto, Manfred Neuhaus y Gerald Hubman. La segunda sección, que trata sobre las investigaciones contemporáneas en el campo de estudios marxista, cuenta con los trabajos de Izumi Omura, Wei Xiaoping, Marcello Musto y Guillermo Almeyra. Finalmente, en la tercera sección, que gira en torno al carácter inacabado de El capital de Marx, encontraremos los trabajos de Wolfgang Fritz Haug, Michel R. Krätke, Geert Reuten, Christopher J. Arthur, Enrique Dussel y Jacques Bidet.

Una de las claves de bóveda del libro son las nuevas lecturas e interpretaciones de la obra de Marx a partir de la nueva Marx-Engels-Gesamtausgabe o MEGA2. Y es que, a pesar de la amplia repercusión que el marxismo tuvo durante el pasado siglo, todavía hoy carecemos de una edición completa y científica de los escritos de Marx y Engels. Cierto es que no se puede entender la historia de la difusión y edición de las obras de Marx y Engels sin tener en cuenta la historia convulsa del movimiento obrero y sus organizaciones. La primera tentativa de publicación de las obras completas, la Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA) no se inició hasta los años 20 del siglo pasado bajo el impulso de D. B. Riazanov, director del Instituto Marx-Engels de Moscú que, como señala Manfred Neuhaus, creó las bases histórico-filológicas de la tradición académica para la edición de las obras de Marx y Engels. Gracias al esfuerzo y las competencias editoriales de Riazanov, en un clima cada vez más adverso, se lograron editar una parte importante de los trabajos de juventud de Marx: Sobre la crítica de la filosofía hegeliana del derecho público en 1927, losManuscritos económico-filosóficos de 1844 y La ideología alemana en 1932. En 1933 se publicaron los trabajos preparatorios deEl capital como el Capítulo VI inédito y entre 1939 y 1941 los Lineamientos fundamentales de la crítica de la economía política, conocidos popularmente como Grundrisse.

El principio del fin del proyecto de editar las obras completas de Marx y Engels, bajo estrictos criterios editoriales y filológicos, llegó en febrero de 1931 cuando Riazanov fue depuesto de la dirección del Instituto Marx Engels (IME) y expulsado del Partido Comunista tras ser acusado desde el Pravda de “proto-menchevique”. Posteriormente fue falsamente acusado de organizar una conspiración menchevique y detenido junto a otros 13 supuestos instigadores, entre los cuales estaba otra de las mentes más lúcidas del marxismo ruso, el economista Isaak Rubin.

Rubin, que había trabajado como investigador asociado al IME desde 1926, y que contaba con toda la confianza de Riazanov, fue obligado tras ser sometido a durísimas torturas a testificar contra su mentor. Después de sufrir el destierro ambos serían ejecutados durante las grandes purgas estalinistas de finales de los años 30. Así, los seis volúmenes publicados entre 1931 y 1935 que habían sido en gran medida preparados por Riazanov lo hicieron bajo el nombre de V.V. Adoratskij y en 1935 el proyecto editorial de la MEGA fue abandonado.

Por ello, el proyecto de la MEGA2, iniciado en Alemania en 1975, en el que participan académicos de varias disciplinas y de diferentes nacionalidades (actualmente sin ningún tipo de tutela política) tiene una importancia y un alcance fundamental para el campo de estudios marxista. La publicación completa de todas las obras de Marx y Engels, en todos los niveles de su desarrollo supone el acceso a una parte fundamental del legado de los pensadores alemanes hasta hoy inaccesible. La MEGA2 se organiza en cuatro secciones: la primera incorpora todas las obras de los dos pensadores alemanes, artículos y borradores, excluyendo El capital; la segunda incluye El capital y los estudios preliminares desde 1857; la tercera sección está dedicada a la enorme correspondencia de Marx y Engels; mientras que el cuarto apartado anexa los extractos de estudio, anotaciones y comentarios al margen de Marx. Como es bien sabido Marx adquirió en sus años de universitario el hábito de compilar cuadernos con extractos y resúmenes de los libros que leía. Este apartado de la MEGA2 incluye los extractos y anotaciones que reflejan el amplio espectro de los intereses de Marx: filosofía, arte, religión, política, derecho, literatura, historia, economía política, geología, mineralogía, agronomía, etnología, química, física... De los 114 volúmenes proyectados ya se han publicado un total de 58, 18 a partir del reinicio del proyecto en 1989, cada uno de los cuales está formado por dos libros: el texto más el aparato crítico.

Tras las huellas de un fantasma es una lectura obligatoria para especialistas e investigadores del campo de estudios marxistas que quieran profundizar en la turbulenta historia de la edición y difusión de la obra de Marx, así como en el estado actual de las publicaciones de la MEGA2 y las investigaciones internacionales asociadas a este basto proyecto editorial. Esta problemática queda recogida en la primera parte del libro. En su segundo apartado le permitirá conocer el farragoso camino de difusión histórica de la obra de Marx en diferentes países como Japón, China o América Latina. Por último, el tercer apartado de Tras las huellas de un fantasma, dedicado a El capital, es quizás la sección más ardua para un lector no especializado pero es también una oportunidad de aprender con los textos de algunos de los especialistas internacionales más destacados. Uno de los ejes de esta sección, y que surge de los trabajos en torno a la MEGA2, es la de romper el mitema de que El capital es una obra acabada, monolítica o completamente sistemática que agota el objeto de estudio y deja cerrada todas las problemáticas. Este apartado presenta también varios trabajos de miembros representativos de la New Dialectics como Christopher J. Arthur que aborda la intrincada relación entre El capital de Marx y la Lógica de Hegel, o Geert Reuten. Este último propone una lectura novedosa del primer volumen de El capital y realiza un análisis crítico con las teorías del valor marxistas fundadas sobre el trabajo abstracto corporizado, que considera como un residuo del naturalismo y de las concepciones fisiologicistas del trabajo de la economía clásica. Estos autores tienen el mérito de haber reavivado el debate teórico sobre la forma valor, el trabajo abstracto y la relación entre Marx y Hegel. Pero es justo señalar que sus planteamientos han originado también numerosas críticas dentro del campo de estudios marxista, recogidas parcialmente en la revista Historial-Materialism y en la que han participado autores tan relevantes como Andrew Brown, Alfredo Saad-Filho, Roberto Finelli, Ben Fine, Costas Lapavitsas, Dimitris Milonakis, Alex Callinicos o Guillermo Carchedi.

Enrique Dussel, en su interesante trabajo Hegel, Schellin y el plusvalor, aborda dos tesis sobre la siempre problemática relación entre Marx y Hegel. Primero, que la crítica de la economía política de Marx desarrollada en El capital tiene muy presente el marco teórico de Hegel, en especial de su Lógica y que se manifiesta en el desenvolvimiento categorial del valor. Y segundo, que en la relación de Marx hacia Hegel hay una ruptura bajo la influencia de Schellin que permitió reconstruir el sistema de categorías hegeliano sobre la base del trabajo vivo como la fuente creadora del valor, del plusvalor, y en consecuencia del capital.

Tras las huellas de un fantasma también es un libro de gran utilidad para aquellos que quieren aproximarse y aprender a pensar con Marx porque siempre es necesario deshacer los prejuicios de sus adversarios o las mitologías de sus simpatizantes. Marx no fue solamente uno de los teóricos sociales que mejor supo captar y exponer la moderna sociedad burguesa, sino que también fue un gran teórico del socialismo moderno enfrentado en su momento a las veleidades del Socialismo de Estado de Ferdinand Lasalle. Como sostiene Wolfang Fritz, la obra de Marx conserva su contemporaneidad porque puede entenderse “no como un dogma sino como un proyecto teórico-práctico abierto”. Un Marx necesario para la lucha por la emancipación que sigue vigente para abrir problemáticas, para aprender a preguntar y que, sin ningún tipo de duda, es mucho más rico, complejo y desarrollado de lo que barruntan sus detractores y seguidores. Y es que la obra de los grandes pensadores siempre es más grande que su propio mito.

Finalmente, una de las reflexiones obligadas y urgentes de la lectura de Tras las huellas de un fantasma es la imperiosa necesidad de aunar fuerzas para impulsar la traducción al castellano de la MEGA2 así como las nuevas investigaciones que están floreciendo a su alrededor ( Marx-Engels-Forschung, por ejemplo). Un primer paso para ello sería reforzar la presencia de los investigadores hispano-hablantes en el comité científico de la MEGA2 que por lo que conozco sólo está representada por el español Pedro Ribas. Un segundo paso sería preparar la traducción al castellano de las obras fundamentales de la nueva MEGA2. Desde luego que se trata de una tarea editorial titánica que sólo podrá ser posible con el esfuerzo común de los principales investigadores marxistas de la comunidad académica de habla hispana, de los espacios de estudio marxistas que han proliferado en los últimos años y de la valentía editorial.

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