Marxism and Historiography
Entre diciembre de 1880 y junio de 1881, los intereses de estudio de Marx fueron absorbidos también por otra disciplina: la antropología. Marx comenzó a profundizar en ésta gracias al libro La sociedad antigua [1877], del antropólogo estadounidense Lewis Morgan (1818-1881), recibído, dos años después de su publicación, del etnógrafo ruso Maxim Kovaleivskij (1851-1916), quien lo había llevado consigo en un viaje de regreso desde Norteamérica.
La lectura de este texto, sobre el que Marx se concentró con particular atención – le impactó, sobre todo, la importancia que Morgan había atribuido a la producción y a los factores técnicos como precondición del desarrollo del progreso social -, se reveló determinante al punto de alentarlo a redactar un compendio de cien densas páginas. Éstas componen la parte principal de los denominados Cuadernos antropológicos. En su interior figuran también extractos de otros volúmenes: Java, o como administrar una colonia [1861], de James Money (1818-1890), abogado y experto conocedor de Indonesia; La aldea aria en la India y Ceilán [1880], de John Phear (1825-1905), presidente de la Corte Suprema de Sri Lanka; y Lecciones sobre la historia antigua de las instituciones [1875], del historiador Henry Maine (1822-1888), llegando a un total que comprendía más de cien hojas . Las comparaciones entre las teorías de estos autores, avanzadas por Marx en sus compendios, permiten suponer que la redacción de todo este material habría sido completada en un período relativamente breve y que, sobre esta base, estaría la voluntad de realizar un estudio exhaustivo de la materia.
En el curso de sus investigaciones precedentes, Marx había realizado ya un examen de las formas socio-económicas del pasado, a cuyo respecto desplegó numerosos comentarios en la primera parte del manuscrito La ideología alemana, en la larga sección titulada “Formas que preceden a la producción capitalista” , contenida en los Grundisse [1857-1858], y también en el primer volumen de El Capital. En 1879, mediante el estudio del libro de Kovalevkeij, La propiedad comunal de la tierra [1879], Marx había vuelto otra vez sobre este tema. Ello se convirtió, sin embargo, en materia de estudio profundo y actualizado tan sólo con la escritura de los Cuadernos antropológicos.
Las investigaciones que acompañaron su redacción fueron emprendidas con la meta precisa de acrecentar sus conocimientos acerca de períodos históricos, áreas geográficas y temáticas consideradas fundamentales para poder seguir con su proyecto de crítica de la economía política. Por añadidura, estas indagaciones permitieron a Marx adquirir información particularizada sobre las características sociales y las instituciones del pasado más remoto, que no estaban aún en su posesión cuando había redactado los manuscritos y obras en los años cincuenta y sesenta. Aquellas, finalmente, fueron actualizadas con las teorías de los más eminentes estudiosos del campo, contemporáneos a él.
Marx se dedicó a este estudio, muy dispuesto en términos de energía, en el mismo período en el que todavía ambicionaba con completar el segundo volumen de El Capital . No se ocupó de la antropología por mera curiosidad intelectual, aunque sí con una intención exquisitamente teórico política. Quería reconstruir, sobre la base de un correcto conocimiento histórico, la secuencia con la cual, verosímilmente, en el curso del tiempo, se habían sucedido los diferentes modos de producción. Ésta le servía también para dar fundamentos históricos más sólidos a la posible transformación de tipo comunista de la sociedad.
Persiguiendo este objetivo, en la escritura de los Cuadernos antropológicos, Marx redactó extensos resúmenes y anotaciones interesantes sobre la prehistoria, sobre el desarrollo de los vínculos familiares, sobre la condición de las mujeres, sobre el origen de las relaciones de propiedad, sobre las prácticas comunitarias existentes en las sociedades precapitalistas, sobre la formación y la naturaleza del poder estatal, sobre el rol del individuo e incluso otras cuestiones más actuales a su época como, por ejemplo, las connotaciones racistas de algunos antropólogos y los efectos del colonialismo.
Sobre el tema específico de la prehistoria y del desarrollo de los lazos familiares, Marx obtuvo así muchas indicaciones útiles del pensamiento de Morgan que, como señaló Henry Hyndman: “cuando [… las tesis expuestas en] La sociedad antigua demostr[aron a Marx], de modo convincente, que era la gens , y no la familia, la unidad social del antiguo sistema tribal y de la sociedad de los orígenes, [él] modificó inmediatamente su opinión anterior”.
Precisamente fueron las investigaciones antropológicas de Morgan sobre la estructura social de las poblaciones primitivas las que le permitieron superar los límites de las interpretaciones tradicionales respecto los sistemas de parentela; entre ellas, la que propusiera el historiador Barhold Niebuhr (1776-1831), en la Historia romana [1811-12].
Morgan había aclarado, sobre todo, y a contracorriente de todas las hipótesis precedentes, que se había cometido un gran error cuando se había sostenido que la gens fuese «posterior en el tiempo a la familia monógama» y que esta fuese el resultado de «un conglomerado de familias» . En sus estudios sobre la prehistoria de la humanidad y de las sociedades antiguas, él había arribado, luego, a una conclusión de gran interés para Marx. La familia patriarcal no era considerada como la unidad de base originaria de la sociedad, sino como una forma de organización social que apareció posteriormente y más reciente de lo que generalmente se tenía en cuenta. Aquella “era demasiado débil como como organización para hacer frente por sí sola a las vicisitudes de la vida”. Mucho más plausible era suponer la presencia de una forma como aquella adoptada por los aborígenes de América, la familia sindiásmica, “practicando el principio del comunismo en su modo de vivir”.
Marx criticó, en cambio, a Maine, con quien estaba en constante polémica en las páginas de sus resúmenes. En su libro, Lecciones sobre la historia antigua de las instituciones, él había concebido, “la familia privada [… como la] base de la que proceden el sept y el clan, etc.” . El desacuerdo de Marx con este intento de mover hacia atrás las agujas de la historia, transfiriendo la época victoriana a la prehistoria, lo llevó a afirmar que “EI señor Maine, como buen zoquete inglés, no parte de la gens sino del patriarca, que luego se convierte en jefe, etc. Estupideces” . En su confrontación, incrementó la crítica socarrona: “Maine, después de todo, no se puede quitar de la cabeza la familia privada inglesa” ; “Maine traslada su familia ‘patriarcal’ romana al mismo comienzo de las cosas” . Las demoliciones de Marx no se ahorran mucho para otro de los autores leídos, Phear, de quien dice: “El burro de él lo basa todo en la familia privada”.
En cuanto a Morgan, Marx encontró estimulantes también sus contrastaciones referidas al concepto de familia, desde el momento que en su “significado original” la palabra “familia” – familia contenía la misma raíz de famulus (siervo) – “no tenía relación con la pareja unirla en matrimonio o con sus hijos, sino con el conjunto de esclavos y servidores que trabajaban para su mantenimiento y se hallaban bajo la autoridad del paterfamilias” . Al respecto, Marx anotó:
La familia moderna encierra en germen no sólo el servitus (esclavitud) sino también la servidumbre, pues se halla ligada de antemano a servicios agrícolas. Es la miniatura de todos los antagonismos que se despliegan posteriormente en la sociedad y su Estado […] la familia monógama presupone siempre, para poder existir aislada autónomamente, una clase de servidores que originariamente en todas partes fueron directamente esclavos.
También en otro punto de sus resúmenes, añadiendo una consideración propia, Marx escribió que la acumulación de riqueza se halla “inevitablemente unido con la familia monógama, una vez que se da la propiedad privada de casas, tierras, rebaños” . De hecho, como se indicaba en El Manifiesto del partido comunista, ésta representaba el punto de partida de la historia como “historia de la lucha de clases”.
En El origen de la familia, de la propiedad privada y el Estado [1884], libro definido por su autor “la ejecución de un testamento” y que quería ser “un modesto sustituto de lo que [su] amigo” , no había podido llevar a término, Engels completó el análisis realizado por Marx, en los Cuadernos antropológicos, afirmando que la monogamia representaba el
Esclavizamiento de un sexo por el otro, como la proclamación de un conflicto entre los sexos, desconocido hasta entonces en la prehistoria. En un viejo manuscrito inédito, redactado en 1848 por Marx y por mí, encuentro esta frase: “La primera división del trabajo es la que se hizo entre el hombre y la mujer para la procreación de hijos” Y hoy puedo añadir: el primer antagonismo de clases que apareció en la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer en la monogamia; y la primera opresión de clases, con la del sexo femenino por el masculino. La monogamia (…) es la forma celular de la sociedad civilizada, en la cual podemos estudiar ya la naturaleza de las contradicciones y de los antagonismos que alcanzan su pleno desarrollo en esta sociedad.
También Marx, por otro lado, había prestado gran atención a las consideraciones de Morgan sobre la paridad entre los sexos. Éstas afirman que las sociedades antiguas fueron más progresivas en cuanto al tratamiento y a los comportamientos hacia las mujeres. A propósito, Marx transcribió aquellas partes del libro de Morgan en las que había observado que, con los Griegos, “el cambio de la descendencia por línea femenina a la masculina [fue] perjudicial para la posición y derechos de la mujer y madre”. El antropólogo norteamericano había agregado que en la Antigua Grecia “predominó […] un principio, difícil de encontrar entre los salvajes, de egoísmo calculado por parte de los hombres, que tendía a menguar la estimación de la mujer”. Morgan evaluó negativamente el modelo social griego. Los Griegos “siguieron siendo bárbaros en el apogeo de su civilización en el tratamiento del sexo femenino; educación superficial de éste, [… y] su inferioridad le era inculcada como un principio, hasta el punto de que llegó a ser aceptada como un hecho por las mujeres mismas”. Pensando en contraste con los mitos del mundo clásico, Marx agregó un agudo comentario suyo: “la situación de las diosas del Olimpo muestra reminiscencias de una posición anterior de las mujeres. Más libre e influyente. La ansiosa de poder Juno, la diosa de la sabiduría que nace de la cabeza de Zeus, etc..”.
De la lectura de Morgan, Marx extrajo inspiración también sobre otro tema de importancia significativa: el origen de las relaciones de propiedad. El famoso antropólogo, de hecho, había establecido una relación de causalidad entre los distintos tipos de estructura de parentesco y las formas económico-sociales. Según Morgan, en la historia occidental las razones de la afirmación del sistema descriptivo,-es decir, aquel en el que los consanguíneos están descritos y la relación de parentesco de cada persona es más específica (los consanguíneos son “el hijo del padre, del hermano del padre, y del hijo del hermano del padre”)-, y de la decadencia, en cambio, del clasificatorio -en el que los consanguíneos están reagrupados en categorías sin el grado “de cercanía o lejanía del ego” sea tomado en consideración (“mis propios hermanos y los hijos de los hermanos de mi padre son todos hermanos míos por igual”)-, debían vincularse con el desarrollo de la propiedad y del Estado .
En el libro de Morgan, dividido en cuatro partes, aquella sobre el “Desarrollo de la idea de familia” (III) estaba puesta después de las secciones sobre el “Desarrollo de la inteligencia mediante inventos y descubrimientos (I)”, del “Desarrollo de la idea de gobierno” (II), y antes del “El desarrollo de la idea de propiedad.” (IV). Marx invirtió el orden de los temas: I. inventos, II. familia, III. propiedad y IV. gobierno, para así hacer más evidente las conexiones entre los dos últimos.
Morgan afirmó que, a propósito del “principio aristocrático”, a pesar de que “la riqueza y el rango”, se justificasen, desde hace millones de años, “sobre la justicia y la inteligencia”, había “pocas dudas caben respecto a […] las clases privilegiadas, […] no ha dejado de mostrar el carácter oneroso (burdensome) de su acción opresiva para la sociedad”.
En una de las páginas finales de La sociedad antigua, copiada casi por entero por Marx, dedicada a las consecuencias distorsionadas que la propiedad podía llegar a generar, se encuentran expresados algunos conceptos que lo impactaron profundamente:
Desde el comienzo de la civilización, el desarrollo de la propiedad ha sido tan gigantesco, sus formas tan diversamente articuladas, sus usos tan continuamente ampliados, y su administración (management) tan hábil para hacer valer los intereses de los propietarios, que se convertido para el pueblo en una fuerza incontrolable…La mente humana se siente desconcertada ante su propia creación. Llegará el día, sin embargo, en que el intelecto humano se eleve hasta dominar la propiedad, redefiniendo las relaciones entre el Estado y la propiedad, de la cual éste es el protector, así como de las obligaciones y limitaciones de los derechos de los propietarios. Los intereses de la sociedad preceden a los del individuos y el problema es establecer una relación justa y armónica entre estos dos. Morgan se negaba a creer que “el destino final del género humano” debiera ser el mero “afán de riquezas” y lanzó, en este sentido, una severa advertencia:
La disolución social amenaza claramente ser la terminación de una empresa de la cual la propiedad es el fin y la meta, pues dicha empresa contiene los elementos de su propia destrucción. La democracia, en el gobierno, la fraternidad en la sociedad, la igualdad de derechos y privilegios y la educación universal anticipan el próximo plano más elevado de la sociedad, al cual la experiencia, el intelecto y el saber tienden firmemente. Será (un nivel superior de la sociedad) una resurrección, en forma más elevada, de la libertad, igualdad y fraternidad de las antiguas gentes.
La civilización “burguesa” no sería, por tanto, la última etapa de la humanidad, sino que representaba, también ésta, una época transitoria. Si ésta había surgido, al final de dos prolongadas épocas definidas (en los términos en boga en aquel tiempo, “estado salvaje” y “estado barbárico”), sucesivamente con la abolición de las formas comunitarias de organización social (implosionadas luego de la acumulación de propiedad y de riquezas), la aparición de las clases sociales y el Estado, entonces, la prehistoria y la historia estaban destinadas a encontrarse nuevamente.
Morgan consideró las sociedades antiguas muy democráticas y solidarias. En relación a la sociedad del presente, se limitó a una declaración optimisma acerca del progreso de la humanidad, sin invocar la necesidad de la lucha política. Marx, por su parte, no hipotetizó como solución la redención socialista del “mito del buen salvaje”. De hecho, nunca tuvo esperanzas en el regreso al pasado, sino, como había agregado copiando el libro de Morgan, auspiciaba, en cambio, el avenir de “un nivel superior de la sociedad” , basada en sobre una nueva forma de producción y un modo distinto de consumo. Ésta, además, no surgiría gracias a una evolución mecánica de la historia, sino tan sólo a través de la lucha consciente de las trabajadoras y los trabajadores.
De los textos de antropología Marx leyó, al final, todo lo relacionado al origen y las funciones del Estado. A través de los extractos de Morgan, recapituló el papel desarrollado por esta institución en la fase de transición de la barbarie a la civilización ; mientras, con los apuntes tomados del texto de Maine, se dedicó al análisis de las relaciones entre individuo y Estado . En continuidad con sus más significativas elaboraciones al respecto, desde De la crítica de la filosofía hegeliana del derecho público [1843] a La guerra civil en Francia [1871] , también en los Cuadernos antropológicos Marx representó al Estado como un poder de servidumbre social, una fuerza que impide la plena emancipación del individuo. En las notas redactadas en 1881, insistió sobre el carácter parasitario y transitorio del Estado y, refiriéndose a Maine, precisó:
Maine ignora algo mucho más profundo: que incluso la existencia, aparentemente suprema e independiente, del Estado, no es más que una apariencia, y que el Estado en todas sus formas es una excrecencia de la sociedad. Incluso su apariencia no se presenta hasta que la sociedad ha alcanzado un cierto grado de desarrollo y desaparece[rá] de nuevo en cuanto la sociedad llegue a un nivel hasta ahora inalcanzado.
Luego de la crítica hacia la institución política, Marx continuó con aquella hacia la condición de los hombres, en circunstancias históricamente dadas. Para Marx, de hecho, la formación de la sociedad civilizada, con la consiguiente transición de un régimen de la propiedad común a una individual, “genera una individualidad aún unilateral [¿así llega a destacarse unilateralmente la individualidad?]”.
Si la “verdadera naturaleza “del Estado” se muestra sólo cuando” viene analizado “el contenido [o sea] los intereses “del Estado”, esto muestra que estos “son comunes a ciertos grupos sociales, […son] intereses de clase”. Para Marx se trata de un “Estado que presupone “las clases””. Por tanto, la individualidad que existe en este tipo de sociedad “es una individualidad de clase”, que “se basan todos en última instancia, en condiciones económicas”.
En los Cuadernos antropológicos, Marx desarrolló no pocas observaciones respecto a otro tema, que le fuera sugerido por un lenguaje lleno de definiciones discriminatorias usado por aquellos que estaba estudiando: las connotaciones racistas utilizadas por los antropólogos . El rechazo de Marx hacia esa ideología fue categórico y sus comentarios contra los autores que se expresaron de ese modo fueron cáusticos. Cuando, por ejemplo, Maine usó epítetos discriminatorios, Marx comentó decisivamente: “Pero esto no tiene sentido!”. Recurrentes, más aún, fueron las expresiones del tipo: “¡que el diablo se lleve a esta jerga “aria”!”.
Finalmente, mediante los libros Java, o como administrar una colonia, de Money, y La villa aria en la India y Ceylan de Phear, Marx estudió los efectos negativos de la presencia europea en Asia. En lo que concierne al primer texto, Marx, para nada interesado en las opiniones políticas de su autor, encontró útiles, sin embargo, la información detallada relativa al comercio que la obra contenía . Una aproximación similar tuvo con el escrito de Phear, del cual privilegió los datos que éste reportó sobre el estado de Bengala en la India, ignorando las débiles construcciones teóricas.
Los autores leídos y compendiados por Marx en los Cuadernos antropológicos habían sido todos influenciados, aunque con matices distintos, por la concepción evolucionista imperante en el tiempo y algunos de ellos incluso eran convencidos sostenedores de la superioridad de la civilización burguesa. Un análisi de los Cuadernos antropológicos muestra, de manera evidente, que Marx no sufrió influencia alguna de parte de sus impostaciones ideológicas.
Las teorías del progreso, hegemónicas en el siglo diecinueve, muy difundidas también entre antropólogos y etnólogos, postulaban que el curso de los eventos seguiría a un recorrido ya dado, debido a factores externos a la acción humana, que procedería en estadios sucesivos concatenados entre ellos, y que tenía como única e igual meta el mundo capitalista.
En el lapso de pocos años, con la llegada de la Segunda Internacional, también entre las filas del movimiento obrero tomó cuerpo la ingenua convicción del progreso automático de la historia. La única variante respecto de la versión burguesa fue la previsión de una última etapa que vendría seguida luego del “colapso” del sistema capitalista, automáticamente destinado al ocaso: el advenimiento del socialismo (¡por añadidura, a continuación, definido como “marxista”!) . Este análisis, más allá de ser epistemológicamente errado, produjo una suerte de pasividad fatalista, que se transformó en un factor de estabilidad para el orden existente y en debilitamiento para la acción social y política del proletariado.
Dicha posición considerada por varios “científica”, ponía en común aquella ya afirmada de origen burgués y la otra que comenzaba a emerger también en el frente socialista, Marx supo oponerse sin ceder a las sirenas que anunciaban el curso inequívoco de la historia conservando su enfoque característico: complejo, versátil y multiforme.
Si, en presencia de tantos oráculos darwinistas, Marx pareció ser un autor incierto y vacilante , por el contrario, supo huir de la trampa del determinismo económico en la que cayeron, en cambio, muchos de sus seguidores y de sus presuntos continuadores, a quienes se les imputó una de las peores caracterizaciones del “marxismo”, más allá de la sideral distancia de los propósitos respecto a los cuales consideraban inspirarse.
En los manuscritos, en los cuadernos de apuntes, en las cartas dirigidas a los compañeros y a los militantes que estaban en contacto con él, y además en las intervenciones públicas, que eran definitivamente pocas a causa de tantos dramas familiares y el ocaso de sus fuerzas físicas, Marx continuó su investigación para reconstruir la compleja historia del pasaje de las formas de las sociedades antiguas al capitalismo.
De las investigaciones realizadas sobre los textos de antropología que leyó y sintetizó, sacó la conclusión de que el progreso humano había procedido más rápidamente en las épocas en las que se habían ampliado las fuentes de subsitencia, comenzando con el nacimiento de la agricultura. Hizo acopio de las informaciones históricas y de los datos recogidos, pero no compartió los rígidos esquemas sobre la ineluctable sucesión de determinados estadíos de la historia humana.
Rechazó las rígidas representaciones que vinculaban los cambios sociales solamente a las transformaciones económicas. Marx defendió, en cambio, la especificidad de las condiciones históricas, las múltiples posibilidades que el curso del tiempo ofrecía y la centralidad de la intervención humana por modificar la existencia y marcar el cambio . Fueron éstas las características sobresalientes de la elaboración teórica del último Marx.
Bibliografia
MUSTO, MARCELLO (2016), L’ultimo Marx, 1881-1883. Saggio di biografia intellettuale, Roma: Donzelli, 2016.
MUSTO, MARCELLO (Ed. 2018), Biografia intellettuale e politica 1857-1883, Torino: Einaudi, 2018.
MUSTO, MARCELLO (Ed. 2018), Los Grundrisse de Karl Marx. Fundamentos de la crítica de la economía política 150 años después, Bogotá: Fondo de Cultura Económica, 2018.
MUSTO, MARCELLO (2019), “Introduction: The Unfinished Critique of Capital”, in Marcello Musto (Ed.), Marx’s Capital after 150 Years: Critique and Alternative to Capitalism, London-New York: Routledge, 2019, pp. 1-35.
MUSTO, MARCELLO (2020), Karl Marx, 1881-1883. El último viaje del Moro, México, D.F.: Siglo XXI, 2020
MUSTO, MARCELLO (2020), “New Profiles of Marx after the Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA²)”, Contemporary Sociology, vol. 49 (2020), n. 4: 407-419.
MUSTO, MARCELLO (2020), “Communism”, in Marcello Musto (Ed.), The Marx Revival: Key Concepts and New Critical Interpretations, Cambridge: Cambridge University Press, 2020, pp. 24-50.
Despite the predictions that consigned it to eternal oblivion, Karl Marx’s thought has returned to the limelight in recent years. Faced with a deep new crisis of capitalism, many are again looking to an author who in the past was often wrongly associated with the Soviet Union, and who was too hastily dismissed after 1989. After the waning of interest in the 1980s and the “conspiracy of silence” in the 1990s, new or republished editions of his work have become available almost everywhere. The literature dealing with Marx, which all but dried up twenty-five years ago, is showing signs of revival in many countries.
The war in Ukraine is now in its fourth month. According to the Office of the United Nations High Commissioner for Human Rights, it has already caused the death of almost five thousand civilians and has forced almost five million people to leave their homes and flee abroad. These numbers do not include military deaths — at least ten thousand Ukrainians and probably more on the Russian side — and the many millions of people who have been displaced inside Ukraine.
The invasion has also entailed the mass destruction of cities and civilian infrastructure that will take generations to rebuild. The extent of major war crimes, like those committed during the siege of Mariupol, are yet to fully come to light.
Reflecting on the war so far, Marcello Musto sat down with Etienne Balibar, Silvia Federici, and Michael Lowy. Together, they discussed Russia’s culpability, the role of NATO, and paths toward ending the war.
MARCELLO MUSTO The Russian invasion of Ukraine has brought the brutality of war back to Europe and confronted the world with the dilemma of how to respond to the attack on Ukrainian sovereignty.
MICHAEL LOWY As long as [Vladimir] Putin wanted to protect the Russian-speaking minorities of the Donetsk region, there was a certain rationality to his policies. The same can be said for his opposition to NATO’s expansion in Eastern Europe. However, this brutal invasion of Ukraine, with its series of bombings of cities, with thousands of civilian victims, among them elderly people and children, has no justification.
ETIENNE BALIBAR The war developing before our eyes is “total.” It is a war of destruction and terror waged by the army of a more powerful neighboring country, whose government wants to enlist it in an imperialist adventure with no turning back. The urgent, immediate imperative is that the Ukrainians’ resistance should hold, and that to this end it should be and feel really supported by actions and not simple feelings. What actions? Here begins the tactical debate, the calculation of the efficacy and risks of the “defensive” and the “offensive.” However, “wait and see” is not an option.
MARCELLO MUSTO Alongside the justified Ukrainian resistance, there is the equally critical question of how Europe can avoid being seen as an actor in the war and contribute instead, as much as possible, to a diplomatic initiative to bring an end to the armed conflict. Hence the demand of a significant part of public opinion — despite the bellicose rhetoric of the last three months — that Europe should not take part in the war.
The first point of this is to avoid even more suffering of the population. For the danger is that, already martyred by the Russian army, the nation will be turned into an armed camp that receives weapons from NATO and wages a long war on behalf of those in Washington who hope for a permanent weakening of Russia and a greater economic and military dependence of Europe on the US. If this were to happen, the conflict would go beyond the full and legitimate defense of Ukrainian sovereignty.
Those who, from the beginning, denounced the dangerous spiral of war that would follow shipments of heavy weapons to Ukraine are certainly not unaware of the daily violence perpetrated there and do not wish to abandon its population to the military might of Russia. “Nonalignment” does not mean neutrality or equidistance, as various instrumental caricatures have suggested. It is not a question of abstract pacifism as a matter of principle, but rather of a concrete diplomatic alternative. This implies carefully weighing up any action or declaration according to whether it brings nearer the key objective in the present situation: that is, to open credible negotiations to restore peace.
SILVIA FEDERICI There is no dilemma. Russia’s war on Ukraine must be condemned. Nothing can justify the destruction of towns, the killing of innocent people, the terror in which thousands are forced to live. Far more than sovereignty has been violated in this act of aggression. However, I agree, we must also condemn the many maneuvers by which the US and NATO have contributed to foment this war, and the decision of the US and the EU to send arms to Ukraine, which will prolong the war indefinitely. Sending arms is particularly objectionable considering that Russia’s invasion could have been stopped, had the US given Russia a guarantee that NATO will not extend to its borders.
MARCELLO MUSTO Since the beginning of the war, one of the main points of discussion has been the type of aid to be provided for the Ukrainians to defend themselves against Russia’s aggression, but without generating the conditions that would lead to even greater destruction in Ukraine and an expansion of the conflict internationally. Among the contentious issues in the past months have been [Volodymyr] Zelensky’s request for the imposition of a no-fly zone over Ukraine, the level of economic sanctions to be imposed on Russia, and, more significantly, the appropriateness of sending arms to the Ukrainian government. What are, in your opinion, the decisions that have to be taken to ensure the smallest number of victims in Ukraine and to prevent further escalation?
MICHAEL LOWY One could level many criticisms at present-day Ukraine: the lack of democracy, the oppression of the Russian-speaking minority, “occidentalism,” and many others. But one cannot deny the Ukrainian people their right to defend themselves against the Russian invasion of their territory in brutal and criminal contempt of the right of nations to self¬determination.
ETIENNE BALIBAR I would say that the Ukrainians’ war against the Russian invasion is a “just war,” in the strong sense of the term. I am well aware that this is a questionable category, and that its long history in the West has not been free from manipulation and hypocrisy, or disastrous illusions, but I see no other suitable term.
I appropriate it, therefore, while specifying that a “just” war is one where it is not enough to recognize the legitimacy of those defending themselves against aggression — the criterion in international law — but where it is necessary to make a commitment to their side. And that it is a war where even those, like me, for whom all war — or all war today, in the present state of the world — is unacceptable or disastrous, do not have the choice of remaining passive. For the consequence of that would be still worse. I therefore feel no enthusiasm, but I choose: against Putin.
MARCELLO MUSTO I understand the spirit of these observations, but I would concentrate more on the need to head off a general conflagration and therefore on the urgent need to reach a peace agreement. The longer this takes, the greater are the risks of a further expansion of the war. No one is thinking of looking away and ignoring what is happening in Ukraine. But we have to realize that when a nuclear power like Russia is involved, with no sizable peace movement active there, it is illusory to think that the war against Putin can be “won.”
ETIENNE BALIBAR I am terribly afraid of military — including nuclear — escalation. It is terrifying and visibly not ruled out. But pacifism is not an option. The immediate requirement is to help the Ukrainians to resist. Let us not start playing “nonintervention” again. The EU is anyway already involved in the war. Even if it is not sending troops, it is delivering weapons — and I think it is right to do so. That is a form of intervention.
MARCELLO MUSTO On May 9, the Biden administration approved the Ukraine Democracy Defense Lend-Lease Act of 2022: a package of more than forty billion dollars in military and financial aid to Ukraine. It is a colossal sum, to which should be added the aid from various EU countries, and it seems designed to fund a protracted war. Biden himself strengthened this impression on June 15, when he announced that the US would be sending military aid worth a further one billion dollars.
The ever larger supplies of hardware from the US and NATO encourage Zelensky to keep putting off the much-needed talks with the Russian government. Moreover, given the historical precedent of weapons that were originally sent into active war zones but sticking around long after for different ends, it seems reasonable to wonder whether these shipments will serve only to drive the Russian forces from Ukrainian territory.
SILVIA FEDERICI I think that the best move would be for the US and EU to give Russia the guarantee that Ukraine will not join NATO. This was promised to [Mikhail] Gorbachev at the time of the fall of the Berlin Wall, though it was not put in writing. Unfortunately, there is no interest in seeking a solution.
Many in the US military and political power structure have been advocating and preparing for a confrontation with Russia for years. And the war is now conveniently used to justify a huge increase in petroleum extraction and brush aside all concern for global warming. Already Biden has gone back on his electoral campaign promise to stop drilling on Native American lands. We are also witnessing a transfer of billions of dollars to the US military industrial complex, that is one of the main winners in this war. Peace will not come with an escalation in the fighting.
MARCELLO MUSTO Let us discuss the reactions of the Left to the Russian invasion. Some organizations, though only a small minority, made a big political mistake in refusing to clearly condemn Russia’s “special military operation” — a mistake which, apart from anything else, will make any denunciations of future acts of aggression by NATO, or others, appear less credible. It reflects an ideologically blinkered view that is unable to conceive of politics in anything but a one¬dimensional manner, as if all geopolitical questions had to be evaluated solely in terms of attempting to weaken the US.
At the same time, all too many others on the Left have yielded to the temptation to become, directly or indirectly, co-belligerents in this war. I was not surprised by the positions of the Socialist International, the Greens in Germany, or the few progressive representatives of the Democratic Party in the US — although sudden conversions to militarism by people who, just the day before, declared themselves to be pacifists always have a shrill, jarring quality. What I have in mind, rather, are many forces of the so-called “radical” left, who in these weeks have lost any distinct voice amid the pro-Zelensky chorus. I believe that, when they do not oppose war, progressive forces lose an essential part of their reason for existence and end up swallowing the ideology of the opposite camp.
MICHAEL LOWY It is no coincidence that the great majority of the world’s “radical” left parties, including even those most nostalgic for Soviet socialism, such as communist parties of Greece and Chile, have condemned the Russian invasion of Ukraine. Unfortunately, in Latin America, important forces of the Left, and governments such as Venezuela’s, have taken the side of Putin, or have limited themselves to a sort of “neutral” stance — like [Luiz Inacio] Lula [da Silva], the leader of the Worker’s Party in Brazil. The choice for the Left is between the right of peoples to self-determination — as Lenin argued — and the right of empires to invade and attempt to annex other countries. You cannot have both, for these are irreconcilable options.
SILVIA FEDERICI in the US, spokespersons for social justice movements and feminist organizations like Code Pink have condemned Russia’s aggression. It has been noted, however, that the US and NATO’s defense of democracy is quite selective, considering their record in Afghanistan, Yemen, Africom’s operations in the Sahel. And the list could go on.
The hypocrisy of the US’s defense of democracy in Ukraine is also evident when we consider the silence of the American government in the face of Israel’s brutal occupation of Palestine and constant destruction of Palestinian lives. It has also been noted that the US has opened its doors to Ukrainians after closing them to immigrants from Latin America, though for many fleeing from their countries was also a matter of life and death.
As for the Left, it is certainly a shame that the institutional left — starting with [Alexandria] Ocasio- Cortez — has supported sending arms to Ukraine. I wish that the radical media were more inquisitive concerning what we are told at the institutional level. For instance, why is “Africa starving” because of the war in Ukraine? What international policies have made African countries dependent on Ukrainian grains? Why not mention the massive land grabs at the hands of international companies, which have led many to speak of a “new scramble for Africa”? I want to ask, once again: Whose lives have value? And why do only certain forms of death arouse indignation?
MARCELLO MUSTO Despite the increased support for NATO following the Russian invasion of Ukraine — demonstrated by the formal request of Finland and Sweden to join this organization — it is necessary to work harder to ensure that public opinion does not see the largest and most aggressive war machine in the world (NATO) as the solution to the problems of global security. In this story, NATO has shown itself yet again to be a dangerous organization, which, in its drive for expansion and unipolar domination, serves to fuel tensions leading to war around the globe. However, there is a paradox. Four months after the beginning of this war, we can certainly say that Putin not only got his military strategy wrong, but also ended up strengthening — even from the point of view of international consensus — the enemy whose sphere of influence he wanted to limit: NATO.
ETIENNE BALIBAR I am among those who think that NATO should have disappeared at the end of the Cold War, at the same time as the Warsaw Pact. However, NATO had not only external functions but also — perhaps mainly — the function of disciplining, not to say domesticating, the Western camp. All that is certainly linked to an imperialism: NATO is part of the instruments guaranteeing that Europe in the broad sense does not have genuine geopolitical autonomy vis-a-vis the American empire.
It is one of the reasons why NATO was kept after the Cold War. And, I agree, the consequences have been disastrous for the whole world. NATO consolidated several dictatorships in its own sphere of influence. It covered for — or tolerated — all sorts of wars, some of them hideously murderous and involving crimes against humanity. What is happening at the moment because of Russia has not changed my mind about NATO.
MICHAEL LOWY NATO is an imperialist organization, dominated by the US and responsible for innumerable wars of aggression. The dismantling of this political-military monster, generated by the Cold War, is a fundamental requirement of democracy. Its weakening in recent years has led [Emmanuel] Macron to declare, in 2019, that the Alliance was “brain-dead.”
Unfortunately, Russia’s criminal invasion of Ukraine has resuscitated NATO. Sweden and Finland have now decided to join it. US troops are stationed in Europe in great numbers. Germany, which two years ago refused to enlarge its military budget despite [Donald] Trump’s brutal pressure, has recently decided to invest one hundred billion euros in rearmament. Putin has saved NATO from its slow decline, perhaps disappearance.
SILVIA FEDERICI It is worrisome that Russia’s war on Ukraine has produced a great
amnesia about NATO’s expansionism, and its support of the EU and US imperialist policy. It is time to refresh our memory about NATO’s bombing of Yugoslavia, its role in Iraq, and its lead in the bombing and disintegration of Libya. Examples of NATO’s total and constitutional disregard for the democracy that it now pretends to defend are too many to count. I do not believe that NATO was moribund before Russia’s invasion of Ukraine. Quite the contrary. Its march through Eastern Europe and its presence in Africa demonstrates the opposite.
MARCELLO MUSTO This amnesia seems to have affected many forces of the Left in government. Overturning its historical principles, the parliamentary majority of the Left Alliance in Finland recently voted in favor of joining NATO. In Spain, much of Unidas Podemos joined the chorus of the entire parliamentary spectrum in favor of sending weapons to the Ukrainian army and supported the huge rise in military spending. If a party does not have the courage to speak out loud against such policies, it makes its own contribution to the expansion of US militarism in Europe. Such subaltern political conduct has punished leftist parties many times in the past, including at the polls, as soon as the occasion has arisen.
ETIENNE BALIBAR The best would be for Europe to be strong enough to protect its own territory, and for there to be an effective system of international security — that is, for the UN to be democratically overhauled and freed from the right of veto of the permanent members of the Security Council. But the more NATO rises as a security system, the more the UN declines. In Kosovo, Libya, and, above all in 2013, in Iraq, the aim of the United States and NATO in its wake was to degrade the UN capacities for mediation, regulation, and international justice.
MARCELLO MUSTO Let us end on what you think the course of the war will be and what are the possible future scenarios.
ETIENNE BALIBAR One can only be dreadfully pessimistic about the developments to come. I am myself, and I believe that the chances of avoiding disaster are very remote. There are at least three reasons for this.
First, escalation is probable, especially if the resistance to the invasion manages to keep going; and it cannot stop at “conventional” weapons — whose boundary with “weapons of mass destruction” has become very hazy. Second, if the war ends in a “result,” it will be disastrous in every eventuality. Of course, it will be disastrous if Putin achieves his aims by crushing the Ukrainian people and through the encouragement this gives for similar enterprises; or, also, if he is forced to halt and pull back, with a return to bloc politics in which the world will then become frozen.
MICHAEL LOWY To propose a more ambitious objective, in positive terms, I would say that we should imagine another Europe and another Russia, rid of their capitalist parasitic oligarchies. [Jean] Jaures’s maxim “capitalism carries war like the cloud carries the storm” is more relevant than ever. Only in another Europe, from the Atlantic to the Urals — postcapitalist, social, and ecological — can peace and justice be assured. Is this a possible scenario? It depends on each of us.
Either of these outcomes will bring a flare-up of nationalism and hatred that will last a long time. Third, the war, and its sequels, hold back the mobilization of the planet against climate catastrophe — in fact, they help to precipitate it, and too much time has already been wasted.
MICHAEL LOWY I share these preoccupations, especially concerning the delay in the fight against climate change, which is now totally marginalized by the arms race of all the countries concerned by the war.
SILVIA FEDERICI I too am pessimistic. The US and other NATO countries have no intention of assuring Russia that NATO will not extend its reach to the borders of Russia. Therefore, the war will continue with disastrous consequences for Ukraine, Russia, and beyond. We will see in the coming months how other European countries will be affected. I cannot imagine future scenarios other than the extension of the state of permanent warfare that already is a reality in so many parts of the world and, once more, the diversion of resources much needed to support social reproduction toward destructive ends. It hurts me that we do not have a massive feminist movement going to the streets, going on strike, determined to put an end to all wars.
MARCELLO MUSTO I, too, sense that the war will not stop soon. An “imperfect” but immediate peace would certainly be preferable to the prolonging of hostilities, but too many forces in the field are working for a different outcome. Whenever a head of state pronounces that “we will support Ukraine until it is victorious,” the prospect of negotiations recedes further into the distance. Yet I think it is more likely that we are heading for an indefinite continuation of the war, with Russian troops confronting a Ukrainian army resupplied and indirectly supported by NATO.
The Left should strenuously fight for a diplomatic solution and against increases in military spending, the cost of which will fall on the world of labor and lead to a further economic and social crisis. If this is what is going to happen, the parties that will gain are those on the far right that nowadays are putting their stamp on the European political debate in an ever more aggressive and reactionary manner.
ETIENNE BALIBAR To put forward positive perspectives, our goal would have to be a recomposition of Europe, in the interests of the Russians, the Ukrainians, and our own, in such a way that the question of nations and nationalities is completely rethought.
An even more ambitious objective would be to invent and develop a multilingual, multicultural Greater Europe open to the world — instead of making the militarization of the European Union, inevitable though it may seem in the short term, the meaning of our future. The aim would be to avoid the “clash of civilizations” of which we would otherwise be the epicenter.
Gheorghe Stoica menciona que en la Rumania comunista de Nicolae Ceausescu las directrices del partido demandaban que toda obra cultural mencionase primero la obra del líder antes que la de Marx, Engels y Lenin. De hecho, el estudio de la obra de Marx era muy escaso durante esa época, y a partir de la caída de Ceausescu prácticamente desapareció. “[E]l olvido profundo de Ceausescu y la expiación del neoliberalismo comparten un sorprendente hecho absurdo: en ninguno de los dos periodos se lee a Marx”. [1]
Esta terrible situación no es única a Rumania; la obra de Marx suele ser mal interpretada, a lo menos, o de plano manipulada por distintos espectros políticos: desde el estalinismo que establecía su propia interpretación monolítica del marxismo hasta la mala caricaturización que hacen liberales y autores de derecha de su obra en todo el mundo con el fin de desprestigiar o suplantar al marxismo. El resultado es que todos hablen de Marx sin conocerlo, sin leer ni estudiar su obra. El ejemplo de Thomas Pikkety es sorprendente, que titula su obra más conocida, El Capital en el siglo XXI, como reminiscencia del El Capital de Marx, sin siquiera haberlo leído. (New Republic, 5/5/2014).
Habría que aclarar primero que Marx fue muy prolífico. Desde su juventud hasta su fallecimiento escribió reportajes periodísticos, correspondencia, obras, y muchos materiales aún inéditos. Dejó asentadas sus reflexiones y la evolución de su teoría. En buena medida, la falta de conocimiento de toda la obra de Marx se debe a su escasa difusión en otros idiomas, incluyendo traducciones parciales, malas o poco accesibles.
Entre todos los materiales escritos por Marx, destacan los Fundamentos de la crítica de la economía política, mejor conocidos como Grundrisse (palabra alemana que designa esbozo o planos). Estos consisten en ocho cuadernos, escritos entre 1857-1858, donde Marx trata una gran cantidad de temas —algunos retomados en El Capital (en 1867)— por lo que se suele mencionar, erradamente, que estos cuadernillos fueron solamente el borrador de su magna obra.
La difusión de los mismos fue tardía debido a la negligencia y descuido del que fueron objeto los manuscritos originales. Estos fueron publicados por completo hasta 1939, en alemán, en medio de la Segunda Guerra Mundial, por lo que fueron poco difundidos. Fue hasta su reimpresión en 1953 que comenzarían a difundirse y a traducirse gradualmente, alcanzando 22 ediciones en diferentes idiomas. Su difusión inauguró nuevas interpretaciones del marxismo, enfrentando a las existentes hasta la década de 1960, pues es el primer gran análisis de la economía política donde expuso su método crítico de estudio y la complejidad del su pensamiento. También realizó una gran variedad de análisis que no desarrolla posteriormente, pero que permiten el surgimiento de nuevas avenidas interpretativas. Un ejemplo de ellas es la de John Bellamy Foster, quien por medio de estas notas ofrece una crítica marxista al impacto ecológico generado por el capitalismo. Incluso, Negri [2] menciona que en los Grundrisse puede detectarse el núcleo dinámico del pensamiento de Marx, tanto en su lógica histórica, como en su proyecto revolucionario. Por ello, tienen un gran valor para el estudio del autor, el enriquecimiento del marxismo y de su proyecto político.
Para conmemorar el 150 aniversario de estas notas, Marcello Musto editó y compiló una serie de textos en 2008 bajo el título Los Grundrisse de Karl Marx. Fundamentos de la crítica de la economía política 150 años después, traducido al español en 2018. El libro, en su versión original en inglés, se divide en tres partes, con escritos de 31 autores de distintas nacionalidades, incluyendo un prólogo del historiador británico Eric Hobsbawm.
La parte inicial, titulada Interpretaciones críticas de los Grundrisse, consta de ocho capítulos que tratan las interpretaciones de conceptos clave desarrollados a partir de esta obra. Sobre el método de producción de los Grundrisse escribe el mismo Marcelo Musto; sobre el concepto valor escribe Christoph Lieber; Terrel Craver desarrolla una discusión sobre la alienación; sobre el plusvalor escribe Enrique Dussel; Ellen Meikisins desarrolla una discusión sobre las formas de producción precapitalistas, enfatizando que para Marx los procesos históricos no están determinados; John Bellamy Foster escribe sobre las contradicciones ecológicas del capitalismo; Iring Fetshcer desarrolla la emancipación en una sociedad comunista; y Moishe Postpone realiza una reflexión entre las similitudes y diferencias de El Capital y los Grundrisse. Así, esta primera parte muestra la gran riqueza teórica de los Grundrisse para la discusión crítica.
La segunda parte del libro es de carácter histórico. En tres capítulos, busca contextualizar los Grundrisse históricamente. Específicamente, el primer capítulo, escrita por Musto, recrea la vida de Marx en este momento. Mientras los siguientes dos capítulos escritos por Michael R. Krätke, se enfocan en su trabajo periodístico y resalta cómo la crisis económica mundial de 1857-1958, la primera de su tipo, fue el impulso clave en la escritura de los Grundrisse, pues sin la escritura de los manuscritos referente a esta crisis probablemente jamás se hubieran desarrollado los primeros.
La tercera parte trata sobre la recepción de los Grundrisse en diferentes partes del mundo. Este es un trabajo monumental y colaborativo; con 12 capítulos y 11 autores, da cuenta de todas las traducciones que se han realizado y las discusiones teóricas que se desarrollaron en distintas naciones. Esto muestra el impacto que han tenido en el mundo después de más de 100 años de su escritura: traducidos a 32 idiomas e impresos al menos medio millón de ejemplares, constituyendo una gran difusión tomando en cuenta su carácter de estudios personales de Marx. Los Grundrisse tuvieron una buena recepción en Europa en la década de 1970, como parte de las revueltas estudiantiles, mientras que en el bloque soviético no sucedió lo mismo debido a las líneas de interpretación oficial del marxismo.
La edición en español, sobre la cual trata esta reseña, tiene dos capítulos adicionales desarrollados por Musto. Resultan una gran contribución para comprender los Grundrisse, conforme la tradición del mismo Marx de agregar material adicional en las traducciones de El Capital. El primer material extra es una introducción sobre el proceso que siguió Marx para escribirlos, una adición de un texto publicado originalmente en italiano. Mientras el segundo material se trata de un texto inédito, que trata sobre la vida de Marx y el enorme esfuerzo físico y mental, debido a las penurias económicas y de salud por las que pasaba, que realizó para escribir el libro primero de El Capital.
Ahora bien, un tema fundamental que resaltar tanto de los Grundrisse como de la publicación de Musto son los lentos ritmos de su traducción y difusión en español. [3] Los primeros tardaron casi 20 años en ser traducidos al español, mientras la obra de Musto tardó diez años. De acuerdo con Pedro Ribas y Rafael Pla León (capítulo 19) la primera traducción completa de los Grundrisse fue en 1971, en Cuba, basada en la versión francesa de dos años antes que fue poco conocida fuera de la isla. Le siguió la Argentina de Siglo XXI (1971-1976) basada en la publicación alemana de 1953 y rusa de 1968-1969. Teniendo otras tres traducciones en los siguientes años (Alberto Corazón en 1972, Crítica en 1997 y Fondo de Cultura Económica en 1985). Sin embargo, no profundizan en el debate que se generó en ninguno de los países, a diferencia de la sección dedicada a Alemania y a Francia.
Esto probablemente se deba a que realmente hubo un escaso debate. Por ejemplo, en México, posterior a la década de 1970, los temas más discutidos en el marxismo en México tenían que ver con Gramsci, Althusser, la transición de México al capitalismo y la teoría de la dependencia, así como las líneas ortodoxas marxistas. [4] Destaca por ejemplo la obra de Enrique Dussel [5] por ser el primer texto en español dedicado a su estudio a detalle, así como uno de los pocos a nivel internacional.
En el caso de la obra de Musto, que originalmente fue publicada en inglés en 2008, por la editorial Routledge, la traducción llegó diez años después, gracias a la iniciativa de la Universidad Nacional de Colombia y al Fondo de Cultura Económica, aprovechando el marco de la conmemoración de los 150 años de El Capital en 2017 y los 200 años del nacimiento de Marx en 2018.
De esta última, los tiempos pueden ser tomados como un mal menor, debido a las contribuciones adicionales contenidos en la traducción al español. Sin embargo, en un momento en que tanto las posibilidades técnicas y las capacidades humanas lo permiten, así como la urgencia que hay para la renovación de marxismo en América Latina y España, y por su puesto en el mundo, es fundamental recuperar el estudio de Marx. Esto nos permitirá superar los dogmatismos y su caricaturización del marxismo, y comprender críticamente las crisis del capitalismo actual en aras de hacerle frente.
Finalmente, tomando en cuenta las grandes desigualdades económicas en la región, no es posible que todos accedan a las versiones en otros idiomas o puedan comprenderlas por la barrera del idioma. Habrá así que encontrar la manera de traducir otras obras clave al español y en ediciones accesibles. [6] La difusión del conocimiento es necesario para el avance y emancipación de la humanidad.
[1] Musto, Marcello. (ed.) (2018 [2008]). Los Grundrisse de Karl Marx. Fundamentos de la Crítica de la Economía Política 150 años después. Bogotá: Fondo de Cultura Económica (FCE), Universidad Nacional de Colombia.
[2] Negri, Antonio. (2014). “Review of Karl Marx’s Grundrisse: Foundations of the Critique of Critical Economy 150 Years Later”. Rethinking Marxism. Pags 427-433. https://doi.org/10.1080/08935696.2014.917848
[3] Una difusión y traducción rápida, si se compara con la traducción portuguesa de los Grundrisse se realizaría hasta 2011.
[4] Illiades, Carlos (2018). El marxismo en México. Una historia Intelectual. México: Taurus.
[5] Dussel, Enirque (1985). La producción teórica de Marx. Un comentario a los Grundrisse, México: S.XXI.
[6] Por citar un ejemplo, no existe una traducción completa de los Manuscritos de 1863-1865 de Marx, como asienta Carlos Herrera y Fabiola Flores (2017).
جنگ در اوکراین چهار ماه قبل آغاز شد. بنا به اعلام دفتر کمیسر عالی حقوق بشر سازمان ملل، جنگ تا همین حالا به مرگ بیش از 4500 غیرنظامی انجامیده و حدود پنج میلیون نفر را از خانههایشان بیرون رانده و تبدیل به پناهجو کرده است. این شمار شامل مرگ نظامیان ــ دستکم ده هزار اوکراینی احتمالاً شماری بیشتر در سمت روسیه ــ و چندین میلیون نفری نیست که درون اوکراین آواره شدهاند. تهاجم به اوکراین منجر به نابودی پُردامنهی شهرها و زیرساختهای غیرنظامی شده که بازسازیشان نسلها به درازا میکشد، و همچنین جنایات جنگی چشمگیر، همانند مواردی که در خلال محاصرهی ماریوپل به دست سربازان روسیه رخ داد.
با هدف مرور رخدادها از هنگام آغاز جنگ، تأمل پیرامون نقش ناتو، و بازبینی سناریوهای محتمل در آینده، میزگردی برگزار کردم با سه پژوهشگر مشهور در سطح بینالملل از سنت مارکسیستی: اتین بالیبار، صاحب کرسی سالانهی فلسفهی معاصر اروپایی در دانشگاه کینگستون (لندن، بریتانیا)، سیلویا فدریچی، استاد بازنشستهی فلسفهی سیاسی در دانشگاه هوفسترا (همپستد، ایالات متحد)، و میشل لووی، پژوهشگر ارشد بازنشستهی مرکز ملی پژوهش علمی (پاریس، فرانسه). بحثی که خلاصهی آن در ادامه میآید حاصل گفتوگوهای پرشماری است که در چند هفتهی گذشته از طریق ایمیل و تماس تلفنی داشتیم.
***
مارچلو موستو (م. م.): تهاجم روسیه به اوکراین سبعیت جنگ را بار دیگر به اروپا آورد و جهان را با تنگنای چندوچون واکنش به حمله به حاکمیت اوکراین رودررو کرد.
میشل لووی (م. ل.): تا زمانی که پوتین میخواست از اقلیتهای روسزبانِ منطقهی دونتسک حفاظت کند، نوعی عقلانیت در خطمشیهایش وجود داشت. دربارهی مخالفتش با گسترش ناتو به اروپای شرقی هم همین را میشد گفت. با این حال، این تهاجم سبوعانه به اوکراین، با دنبالهی بمباران شهرها و قربانی شدن هزاران غیرنظامی، از جمله سالمندان و کودکان، هیچ توجیهی ندارد.
اتین بالیبار (ا. ب.): جنگ پیش روی ما جنگی است «تمامعیار». جنگی است توأم با ویرانی و دهشت که ارتش قدرتمندتر کشور همسایه راه انداخته است؛ همسایهای که حکومتش میخواهد آن را در حکم ماجراجوییای امپرالیستی بدون هیچ پیامدی به کار بگیرد. الزام فوری و بلافصل این است که باید از مقاومت اوکراینیها دفاع کرد، و اوکراینیها باید بدانند که با عمل، و نه صرفاً با احساسات، از آنها حمایت میشد. چه اعمالی؟ بحثهای تاکتیکی اینجاست که آغاز میشود، محاسبهی کارآمدی و مخاطرات «دفاع» و «حمله». بااینحال، به هیچ وجه نباید دست روی دست گذاشت.
م. م.: در کنار مقاومت مشروع اوکراینیها، مسئله به همان اندازه مهم این است که اروپا چهطور میتواند از دیده شدن به چشم یکی از بازیگران جنگ احتراز کند و تا نهایت ممکن به ابتکارات دیپلماتیک برای پایان دادن به تعارض نظامی یاری برساند. بنابراین خواستهی بخشی چشمگیر از افکار عمومی ــ بهرغم لفاظیهای ستیزهجویانهی سه ماه گذشته ــ این است که اروپا نباید در جنگ نقشی داشته باشد. اولین نکته اجتناب از رنج بیشتر مردم است. چون این خطر وجود دارد که ملتی که همین حالا به دست ارتش روسیه کشته میشود، به اردوگاه نظامیای بدل شود که از ناتو سلاح میگیرد و به جای کسانی در واشنگتن پا به جنگ بگذارد که به تضعیف دائمی روسیه و وابستگی اقتصادی و نظامی بیشتر اروپا به ایالات متحد امید دارند. اگر قرار به چنین رخدادهایی باشد، جنگ از مرزهای دفاع تمامعیار و مشروع از حاکمیت اوکراین فراتر میرود. آنها که از همان ابتدا مارپیچ خطرناک جنگی را تقبیح کردند که به ارسال سلاحهای سنگین به اوکراین میانجامد، بیشک از خشونت هرروزه در آنجا غافل نیستند و نمیخواهند مردم اوکراین را با قوای نظامی روسیه تنها بگذارند. «عدمتعهد» به معنای بیطرفی یا وسطبازی نیست، چنان که چندین کاریکاتور سودمند نشان دادهاند. مسئله نه بر سر پاسیفیسم انتزاعی در حکم اصل راهبر، بلکه بر سر بدیل دیپلماتیک مشخص است. این کار به معنای سنجیدن هر عمل یا بیانیهای براساس نقش آن در نزدیک شدن به هدف اصلی در شرایط جاری است، یعنی آغاز مذاکراتی قابلقبول برای احیای صلح.
سیلویا فدریچی (س. ف.): هیچ تنگنایی در کار نیست. جنگ روسیه علیه اوکراین را باید محکوم کرد. هیچ توجیهی نمیتوان آورد برای ویران کردن شهرها، کشتار مردم بیگناه و دهشتی که هزاران نفر وادار به زندگی در آن میشوند. این بسیار مهمتر از نقض حاکمیت ملی با این یورش نظامی است. با این حال، من موافقم که باید بسیاری تحرکات ایالات متحد و ناتو را محکوم کرد که در تحریک به جنگ نقش ایفا کردند، و همچنین تصمیم ایالات متحد و اتحادیهی اروپا برای ارسال سلاح به اوکراین، که جنگ را برای مدت نامعلومی به درازا خواهد کشاند. با ارسال سلاح باید مخالفتی ویژه داشت، چرا که تهاجم روسیه را میشد متوقف کرد اگر ایالات متحد به روسیه تضمین میداد که ناتو تا کنار مرزهایش گسترش نمییابد.
م. م.: از هنگام آغاز جنگ، یکی از مهمترین موضوعات بحث دربارهی نوع کمکی بوده که باید به اوکراینیها برای دفاع از خود در برابر حملهی روسیه ارائه شود، اما بدون پدید آوردن شرایطی که به ویرانی هر چه بیشتر در اوکراین و گسترش درگیریها در سطح بینالمللی بینجامد. از جمله موضوعات بحثانگیزِ ماههای اخیر درخواست زلنسکی برای برقراری منطقهی پرواز ممنوع بر فراز اوکراین، سطح تحریمها علیه روسیه و، مهمتر از آن، کفایت ارسال سلاح برای حکومت اوکراین بوده است. به نظر شما، تصمیماتی که باید برای کسب اطمینان از کمترین شمار ممکنِ قربانیان در اوکراین و ممانعت از اوجگیری آن در آینده اتخاذ شود چیست؟
م. ل.: میتوان انتقادات بسیاری دربارهی اوکراین حال حاضر داشت: فقدان دموکراسی، ستم بر اقلیتِ روسزبان، «غربگرایی»، و بسیاری موارد دیگر. اما نمیتوان حق مردم اوکراین را برای دفاع از خود در برابر تهاجم روسیه به سرزمینشان، آن هم با این تجاوز سبوعانه و جنایتکارانه به حق ملتها به تعیین سرنوشت، انکار کرد.
ا. ب.: به باور من، جنگ اوکراینیها علیه تهاجم روسیه، به دقیقترین معنای کلمه، «جنگی مشروع» است. کاملاً آگاهم که این مقولهای پرسشبرانگیز است، و تاریخ بلند آن در غرب عاری از دستکاری و تزویر یا توهمات مهلک نبوده است، اما هیچ واژهی مناسب دیگری سراغ ندارم. بنابراین، از این واژه استفاده میکنم، هرچند باید خاطرنشان کنم که جنگ «مشروع» جنگی است که در آن تشخیص مشروعیت آنانی که از خود در برابر تهاجم دفاع میکنند ــ معیار حقوق بینالملل ــ کافی نیست، بلکه لازم است طرف مدافعان را هم گرفت. و این جنگی است که حتی کسانی مانند من، که برایشان همهی جنگها ــ یا همهی جنگهای امروز، در شرایط امروز جهان ــ ناپذیرفتنی و فاجعهبار است، هیچ امکانی برای انفعال ندارند. چرا که پیامد انفعال بدتر است. بنابراین بیهیچ اشتیاقی گزینهی ضدیت با پوتین را انتخاب میکنم.
م. م.: حالوهوای این ملاحظات را درک میکنم، اما میخواهم تمرکز بیشتری بر نیاز به جلوگیری از جنگی عمومی و به این ترتیب بر نیاز فوری به رسیدن به پیمان صلح داشته باشم. هر قدر جنگ بیشتر به طول بینجامد، مخاطرات گسترش بیشتر دامنهی جنگ افزایش مییابد. هیچکس به رو برگرداندن و نادیده گرفتن رخدادها در اوکراین فکر نمیکند. اما باید دریابیم که وقتی بحث قدرتی هستهای نظیر روسیه در میان است که هیچ جنبش صلحطلبِ قابلملاحظهای در آن فعال نیست، توهم است اگر گمان کنیم که میتوان در جنگ علیه پوتین «پیروز شد».
ا. ب.: من بهشدت از تشدید تحرکات نظامی ــ از جمله استفاده از سلاح هستهای ــ میترسم. این مسئلهای هولناک است و آشکارا هنوز گزینهای روی میز بهشمار میآید اما حرفی از پاسیفیسم در میان نیست. نیاز فوری کمک به اوکراینیها برای مقاومت است. بگذارید دوباره نرویم سراغ بحث «عدممداخله». هرچند اتحادیهی اروپا همین حالا هم پایش به جنگ باز شده. ولو اتحادیهی اروپا سرباز روانه نکند، سلاح میفرستد ــ و به گمانم کار درستی هم میکند. این شکلی از مداخله است.
م. م.: در 9 مه، دولت بایدن قانون ارسال کمک برای دفاع از دموکراسی در اوکراین 2022 را پذیرفت؛ بستهای شامل بیش از چهل میلیارد دلار کمک نظامی و مالی به اوکراین. حجم عظیمی است که باید کمکهای کشورهای گوناگون اتحادیهی اروپا را هم به آن افزود. به نظر میآید این کمک برای تأمین بودجهی جنگی درازدامن تعبیه شده است. خود بایدن در 15 ژوئن به این گمانهزنی دامن زد، هنگامی که اعلام کرد ایالات متحد کمک نظامیای بالغ بر یک میلیارد دلار خواهد فرستاد. تأمین روز به روز بزرگتر ابزار جنگی از جانب ایالات متحد و ناتو، زلنسکی را تحریک کرد تا همچنان از گفتوگوهای بسیار لازم با حکومت روسیه دوری کند. بهعلاوه، با توجه به آنکه بسیاری از سلاحهایی که در جنگهای گذشته ارسال شدهاند برای جنگهایی دیگر با پایانبندیهای متفاوت به کار رفتهاند، این فکر معقول به نظر میآید که مبادا این محمولهها برای کاری غیر از بیرون راندن نیروهای روسی از سرزمین اوکراین استفاده شوند.
س. ف.: به گمان من بهترین حرکت ایالات متحد و اتحادیهی اروپا ارائهی تضمین به روسیه است که اوکراین به ناتو نخواهد پیوست. این قول به هنگام فروپاشی دیوار برلین به میخاییل گورباچف داده شد، گرچه هرگز مکتوب نشد. متأسفانه، هیچ علاقهای برای رسیدن به راهحل دیده نمیشود. بسیاری افراد در ساختار نظامی و سیاسی ایالات متحد سالهاست از تقابل با روسیه حمایت کردهاند و برایش آماده شدهاند. و اکنون جنگ بهآسانی به توجیهی برای افزایش شدید استخراج نفت و کنار گذاشتن نگرانیها برای گرمایش جهانی بدل میشود. همین حالا هم بایدن از قول انتخاباتیاش برای توقف حفاری در زمینهای امریکا پس نشسته است. ما نیز شاهد انتقال میلیاردها دلار ــ که میتواند برای بهبود زندگی هزاران امریکایی استفاده شود ــ به مجتمع صنعتی نظامی ایالات متحد هستیم، که البته برنده اصلی جنگ هم خواهد بود. صلح با تشدید درگیری حاصل نمیشود.
م. م.: بگذارید سراغ واکنشهای چپ به تهاجم روسیه بپردازیم. برخی سازمانها، گرچه اقلیتی کمشمارند، مرتکب اشتباه سیاسی بزرگی شدهاند و از تقبیح صریح «عملیات نظامی ویژه»ی روسیه سر باز زدهاند ــ اشتباهی که، از جمله، هرگونه محکوم کردن تهاجمات آیندهی ناتو یا دیگران را بیاعتبارتر جلوه خواهد داد. این کار بازتاب دیدگاه ایدئولوژیک کوکورانهای است که نمیتواند سیاست را در چارچوبی جز رفتاری تکبعدی ببیند، انگار همهی مسائل ژئوپولیتیک را باید صرفاً برحسب تلاش برای تضعیف ایالات متحد ارزیابی کرد. همزمان، بسیاری افراد دیگر در چپ هم تسلیم این وسوسه شدهاند که مستقیم یا غیرمستقیم یکی از طرفهای تخاصم در جنگ باشند. شخصاً از مواضع بینالملل سوسیالیستی، سبزها در آلمان یا معدود نمایندگان مترقی حزب دموکرات در ایالات متحد شگفتزده نشدم ــ گرچه روی آوردن ناگهانی به نظامیگری از جانب افرادی که همان روز قبل داد صلحطلبی سر میدادند همواره گوشخراش و نابهنجار بوده است. من در عوض به یاد بسیاری از نیروهای بهاصطلاح «رادیکالِ» چپ میافتم که در هفتههای اخیر غرق در هیاهوی هواداران زلنسکی شدهاند. باور دارم که نیروهای مترقی اگر با جنگ مخالفت نکنند، بخشی حیاتی از دلیل وجودیشان را از کف میدهند و دستآخر تسلیم ایدئولوژی اردوگاههای متقابل میشوند.
م. ل.: در ابتدا یادآوری میکنیم که یکی از «توجیهات» پوتین برای تهاجم به اوکراین استدلالی ضدکمونیستی بود. او در سخنرانیای پیش از آغاز جنگ، در 21 فوریه، گفت که اوکراین «کاملاً ساختهوپرداختهی روسیهی بلشویکی و کمونیستی بوده»، و لنین «مؤلف و معمار» این کشور است. پوتین آمال خود را برای احیای «روسیهی تاریخیِ» پیشابلشویکی ــ یعنی روسیهی تزاری ــ از طریق الحاق اوکراین اعلام کرد.
ا. ب.: پوتین گفته که لنین سازشی مهلک با ناسیونالیسم اوکراینی داشت، و اگر چنین کاری نمیکرد اوکراین مستقلی در کار نمیبود، چرا که سرزمینهای اوکراینی در نگاه ساکنان بخشی از روسیه بوده است. این حرف در نهایت به اتخاد موضعی در حمایت از استالین علیه لنین میانجامد. بیشک، من فکر میکنم در بحث معروف مسئلهی «ملیتها» حق با لنین بود.
م. م.: لنین نوشت که گرچه ممکن است یک قدرت امپریالیست از مبارزهی ملتها برای رهایی خود از چنگ قدرت امپریالیست در راستای منافع خود سوءاستفاده کند، این مسئله نباید خطمشی چپ برای حمایت از حق ملتها در تعیین سرنوشت را دگرگون کند. نیروهای مترقی همواره حامی این اصل بودهاند و از حق دولتهای مجزا برای تثبیت مرزهایشان براساس تجلی ارادهی مردم دفاع کردهاند.
م. ل.: بیدلیل نیست که اکثریت چشمگیر احزاب چپ «رادیکال» جهان، حتی احزابی که بیش از همه در حسرت سوسیالیسمِ شورویاند، نظیر احزاب کمونیست یونان و شیلی، تهاجم روسیه به اوکراین را محکوم کردهاند. متأسفانه، در امریکای لاتین، نیروهایی مهم از میان چپ، و حکومتهایی نظیر ونزوئلا، جانب پوتین را گرفتهاند یا صرفاً موضعی «بیطرف» گرفتهاند ــ از جمله لولا، رهبر حزب کارگران در برزیل. چپ باید از میان حق تعیین سرنوشت مردم ــ چنان که لنین مطرح کرد ــ یا حق امپراتوریها برای تهاجم و تلاش برای اشغال سایر کشورها یکی را انتخاب کند. نمیتوانی هر دو را داشته باشی، چرا که گزینههایی ناسازگارند.
س. ف.: در ایالات متحد، سخنگویان جنبشهای عدالتهای اجتماعی و سازمانهای فمینیستی نظیر کُد پینک (Code Pink) حملهی روسیه را محکوم کردهاند. هرچند گفتهاند که دفاع ایالات متحد و ناتو از دموکراسی کاملاً گزینشی است، چنانکه کارنامهی ناتو و ایالات متحد در افغانستان، یمن و عملیاتهای افریکام [1] در ساحل [2] گواهی میدهد. و این فهرست را میتوان ادامه داد. ریاکاری دفاع ایالات متحد از دموکراسی در اوکراین از این نظر هم آشکار است که متوجه سکوت حکومت ایالات متحد در برابر اشغال سبوعانهی فلسطین به دست اسرائیل و نابودی مداوم زندگی فلسطینیها باشیم. این را نیز باید خاطرنشان کرد که ایالات متحد وقتی درهای خود را به روی اوکراینیها گشود که راه مهاجران امریکای لاتین را سد کرد، گرچه برای بسیاری افراد که از کشورهایشان گریختهاند، مسئلهی مرگ و زندگی است. بیشک مایهی شرمساری چپ است که چپ رسمی ــ در رأسشان اوکازیو کورتز ــ از ارسال سلاح به اوکراین حمایت کرده است. همچنین امیدوارم رسانههای رادیکال با کنجاوی بیشتر به حرفهایی بپردازند که در سطح رسمی به خوردمان داده میشود. برای مثال، چرا بر اثر جنگ در اوکراین، «افریقا دستخوش گرسنگی میشود»؟ چه سیاستهای بینالمللیای سبب شده کشورهای افریقایی به غلات اوکراین وابسته باشند؟ چرا شرکتهای بینالمللی بخش عظیمی از زمینهای افریقا را در چنگ خود نگاه داشتهاند و سبب شدهاند بسیاری افراد از «تقلای جدید بر سر افریقا»[3] صحبت کنند؟ میخواهم بار دیگر بپرسم: زندگی چه کسانی ارزشمند است؟ و چرا فقط برخی شکلهای مرگ باعث برانگیختگی میشود؟
م. م.: بهرغم حمایت فزاینده از ناتو در پی تهاجم روسیه به اوکراین ــ که آشکارا در درخواست رسمی فنلاند و سوئد برای عضویت در این سازمان دیده میشود ــ ضروری است نهایت تلاشمان را معطوف به اطمینان از این امر کنیم که افکار عمومیْ بزرگترین و تهاجمیترین ماشین جنگی جهان (ناتو) را به چشم راهحلی برای معضلات امنیت جهانی نگاه نمیکند. در این داستان، ناتو بار دیگر خود را در مقام سازمانی خطرناک نشان میدهد؛ سازمانی که با انگیزهاش برای گسترش و سلطهی تکقطبی، به دامنزدن به تنشهایی کمک میکند که به جنگ در جهان میانجامند. با این حال تناقضی در کار است. کمابیش چهار ماه پس از آغاز این جنگ، با اطمینان میتوانیم بگوییم که پوتین نهفقط فهمیده راهبرد نظامیاش غلط از آب درآمده، بلکه دستآخر ــ حتی از منظر اجماع بینالمللی ــ قدرتی به نام ناتو را تقویت کرده که میخواست عرصهی نفوذش را محدود کند.
ا. ب.: من در زمرهی کسانی هستم که فکر میکنند ناتو باید در پایان جنگ سرد به همراه پیمان ورشو از میان برداشته میشد. با این حال، ناتو، علاوه بر کارکردهای بیرونی، چهبسا عمدتاً کارکرد انضباطبخشی، بگذریم از اهلیسازیِ، اردوگاه غرب را هم داشته است. همهی اینها بیگمان با نوعی امپریالیسم پیوند دارند: ناتو بخشی از ابزاری است که تضمین میکند اروپا در معنای گستردهی خود استقلال ژئوپولیتیک راستینی در برابر امپراتوری امریکا نخواهد داشت. این یکی از دلایلی است که ناتو پس از جنگ سرد حفظ شد. و موافقم که این کار پیامدهایی فاجعهبار برای کل جهان داشته است. ناتو چندین دیکتاتوری در عرصهی نفوذ خود را تحکیم کرده است. ناتو از هرگونه جنگ حمایت کرده یا نادیدهشان گرفته، آن هم جنگهایی که برخیشان تا حد کریهی جنایتکارانه بودهاند و جنایت علیه بشریت به شمار میآمدهاند. آنچه در حال حاضر بر اثر اقدامات روسیه در حال وقوع است نظرم را دربارهی ناتو تغییر نمیدهد.
م. ل.: ناتو سازمانی امپریالیستی تحت سلطهی ایالات متحد است و مسئول بیشمار تهاجم نظامی به شمار میآید. نابودی این هیولای سیاسی ـ نظامی، که مخلوق جنگ سرد است، نیازی بنیادی برای دموکراسی است. تضعیف ناتو در سالهای اخیر سبب شد مکرون، رییسجمهور نولیبرال فرانسه، در 2019 اعلام کند که این پیمان دچار «مرگ مغزی» شده است. متأسفانه، تهاجم جنایتبار روسیه به اوکراین جان تازهای به ناتو دمیده است. چندین کشور بیطرف ــ نظیر سوئد و فنلاند ــ اکنون تصمیم به عضویت در ناتو دارند. نیروهای نظامی ایالات متحد در شماری عظیم در اروپا مستقر میشوند. آلمان، که دو سال قبل بهرغم فشار بیرحمانهی ترامپ حاضر نشد بودجهی نظامیاش را افزایش دهد، اخیراً تصمیم گرفته صدمیلیارد یورو صرف نوسازی تسلیحاتی کند. پوتین ناتو را از سقوط آرام و چهبسا نابودی نجات داد.
س. ف.: نگرانکننده است که جنگ روسیه علیه اوکراین به نسیانی عظیم دربارهی توسعهطلبی ناتو و حمایتش سیاستهای امپریالیستی اتحادیهی اروپا و ایالات متحد انجامیده است. وقت آن است که کتاب ارتشهای سرّی ناتو (NATO’s Secret Armies) نوشتهی دنیل گنسر (Daniel Ganser) را دوباره بخوانیم و بمباران یوگسلاوی بهدست ناتو، نقشش در عراق و پیشگامیاش در بمباران و تجزیهی لیبی را به یاد آوریم ــ تازه اینها فقط معدودی از عملیاتهای اخیر ناتوست. نمونههای بیاعتنایی تمامعیار و ذاتیِ ناتو به دموکراسی بیشتر از آن است که بتوان برشمرد. به احتضار ناتو پیش از تهاجم روسیه به اوکراین باور ندارم. کاملاً برعکس. پیشروی ناتو به سوی اروپای شرقی و حضورش در افریقا عکس آن را نشان میدهد.
م.م.: این نسیان از قرار معلوم بر بسیاری از نیروهای چپ در دولت تأثیر گذاشته است. ائتلاف اکثریت پارلمانی در فنلاند اصول تاریخ خود را زیر پا گذاشته و اخیراً به پیوستن به ناتو رأی مثبت داده است. در اسپانیا، بخش بزرگی از پودموس اونیداس به جمع طیف سراسر پارلمان پیوسته و از ارسال سلاح برای ارتش اوکراین و افزایش چشمگیر بودجهی نظامی حمایت میکند که همزمان است با نشست ناتو در مادرید به تاریخ 30- 29 ژوئن. اگر حزبی شجاعت مخالفت جدی با این سیاستها را نداشته باشد، به گسترش نظامیگری در اروپا کمک خواهد کرد. این نوکرصفتی سیاسی پیشتر بارها دمار از روزگار احزاب چپ درآورده، از جمله پای صندوق رأی، به محض آنکه وقتش برسد حاصل این اقدامات را خواهیم دید.
ا. ب.: بهترین کار برای اروپا این است که برای دفاع از قلمروِ خود بهقدر کفایت قدرتمند باشد، و برای این کار باید یک نظام امنیت بینالمللی کارآمد وجود داشته باشد ــ به بیان دیگر، سازمان ملل باید به سیاقی دموکراتیک زیر و رو شود و از بند حق وتوِ اعضای دائمی شورای امنیت خلاص شود. اما هرقدر ناتو بهعنوان نظامی امنیتی پیش برود، سازمان ملل بیشتر پس خواهد نشست. در کوزوو، لیبی و مهمتر از همه در عراقِ 2013، هدف ایالات متحد و ناتو در ابتدا تضعیف تواناییهای سازمان ملل برای میانجیگری، تنظیم روابط و عدالت بینالمللی بود.
م. م.: داستانی که از رسانهها میشنویم یکسره متفاوت است؛ آنها ناتو را تنها راه نجات از خشونت و بیثباتی سیاسی معرفی میکنند. از سوی دیگر، روسهراسی هم سراسر اروپا را فراگرفته و شهروندان روسیه با خصومت و تبعیض مواجه میشوند.
ا. ب.: خطر چشمگیر ــ چهبسا خطر اصلی در زمینهی آنچه کلازویتس «عامل اخلاقی» در جنگ خواند ــ به وسوسه برای تحریک افکار عمومی بازمیگردد که بهدرستی با اوکراینیها همدلی دارد، البته در پس نوعی روسهراسی، رسانهها این احساسات را با حقایقی نصفهونیمه دربارهی تاریخ روسیه و شوروی تغذیه میکنند وعمداً یا سهواً احساسات مردم روسیه را همان ایدئولوژی رژیم الیگارشیک حاکم جا میزنند. درخواست تحریم و بایکوت هنرمندان، و نهادهای فرهنگی و دانشگاهیای که پیوندهایشان با رژیم و رهبرانش ثابت شده به جای خود. اما لکهدار کردن فرهنگ روسیه بهخودیخود امری ناپسند است، اگر درست باشد که یکی از معدود بختهای فرار از فاجعه به افکار عمومی روسیه بازگردد.
م. م.: شماری از تحریمها علیه افراد بهویژه تلخ و مخرب است. برخی افرادی که هرگز هیچ حمایتی از سیاستهای حکومت روسیه نکردهاند صرفاً به این خاطر هدف تحریم قرار میگیرند که در روسیه متولد شدهاند، فارغ از نظرشان دربارهی جنگ. این کارها آب به آسیاب پروپاگاندای ناسیونالیستی پوتین میریزد و ممکن است شهروندان روسیه را پشت حکومتشان متحد کند.
ا. ب.: بیتعارف بگویم، شرمآور است که از شهروندان دیکتاتوری پلیسیای مانند روسیهی پوتین انتظار داشته باشیم اگر میخواهند در «کشورهای دموکراتیک» با روی خوش مواجه شوند حتماً باید «موضع بگیرند».
م. ل.: موافقم. روسهراسی را باید نفی کرد. این ایدئولوژیای سرتاپا ارتجاعی است، درست مثل همهی شکلهای ناسیونالیسم شوونیستی. باید اضافه کنم که نکتهی مهم برای چپ جهانی این است که از مقاومت مردم اوکراین در برابر تهاجم روسیه حمایت کنند و همچنین همبستگیشان را با بسیاری از افراد، نشریات و سازمانها در روسیه نشان دهند که مخالف جنگ جنایتبار پوتین در اوکراین هستند. این دربارهی گروهها و احزاب سیاسی گوناگون در روسیه هم صادق است که ادعای چپ بودن دارند و اخیراً اعلامیهای در محکومیت حمله به اوکراین منتشر کردهاند.
م. م.: بیایید در پایان دربارهی نظرتان پیرامون روند آتی جنگ و سناریوهای محتمل آتی صحبت کنیم.
ا. ب.: فقط و فقط میتوان بیاندازه به تحولات آتی بدبین بود. شخصاً معتقدم بخت اجتناب از فاجعه بسیار کمرنگ است. دستکم سه دلیل برای این حرف دارم. اول، تشدید جنگ محتمل است، بهویژه اگر مقاومت در برابر تهاجم بتواند ادامه داشته باشد؛ و جنگ دیگر در چارچوب «سلاحهای متعارف» محصور نخواهد ماند ــ سلاحهایی که این روزها مرز چندان روشنی با «سلاحهای کشتار جمعی» ندارند. دوم، اگر جنگ «نتیجه»ای داشته باشد در هر حالت چیزی جز فاجعه نخواهد بود. بیشک، فاجعهبار خواهد بود اگر پوتین با در هم شکستن مردم اوکراین به اهدافش برسد و به این ترتیب جسارت اقداماتی دیگر از همین دست را پیدا کند؛ یا همچنین اگر مجبور شود جنگ را متوقف کند و عقب بنشیند؛ در این صورت شاهد بازگشت سیاست بلوکبندیشدهای خواهیم بود که جهان بار دیگر فلج خواهد شد. هر یک از این نتیجهها فوران ناسیونالیسم و نفرتی را به بار میآورد که مدتها دوام خواهد داشت. سوم، جنگ و پیامدهایش بسیج جهانی علیه فاجعهی آبوهوایی را به عقب خواهد برد ــ در واقع بحران را تشدید خواهد کرد، و فراموش نکنیم که همین حالا هم زمان بسیار زیادی از دست دادهایم.
م. ل.: با این دغدغهها موافقم، بهویژه در زمینهی تأخیر در نبرد با تغییر اقلیم، که اکنون با رقابت تسلیحاتیِ کشورهای نگران از جنگ به حاشیه رانده میشود.
س. ف.: من هم بدبینم. ایالات متحد و کشورهای ناتو هیچ قصدی برای دادن اطمینان به روسیه در خصوص عدمپیشروی تا مرزهای روسیه ندارند. بنابراین، جنگ با پیامدهایی فاجعهبار برای اوکراین، روسیه و کشورهای دیگر ادامه خواهد داشت. نمیتوانم هیچ سناریویی برای آینده جز گسترش وضعیت جنگ دائمی تصور کنم. این وضعیت همین حالا هم در بسیاری از بخشهای جهان به واقعیت پیوسته و، بار دیگر، میبینیم که منابع بسیار لازم برای حمایت از بازتولید اجتماعی صرف اهداف ویرانگر خواهد شد. سخت ناراحتم که میبینم هیچ جنبش عظیم فمینیستیای نداریم که به خیابان بیاید، اعتصاب کند و مصمم باشد به تمام جنگها پایان ببخشد.
م. م.: من هم گمان میکنم جنگ به این زودیها پایان نخواهد یافت. صلحی «ناقص» اما فوری بدون شک بهتر از خصومتهای مداوم است، اما بسیاری از نیروهای حاضر در میدان در پی نتیجهای دیگر هستند. هر زمان که رهبر دولتی اعلام میکند «تا زمان پیروزی پشت اوکراین خواهیم بود»، دورنمای مذاکرات کمرنگتر میشود. با اینحال فکر میکنم محتملتر است که شاهد تداوم جنگ تا مدتی نامشخص خواهیم بود و سربازان روسیه باز هم با ارتش اوکراین خواهد جنگید که ناتو آن را تجهیز و حمایت میکند. چپ باید با تمام قوا در حمایت از راهحلی دیپلماتیک و علیه افزایش بودجهی نظامی مبارزه کند، چرا که هزینهی جنگ دستآخر بر دوش کارگران جهان خواهد بود و به بحران اقتصادی و اجتماعی شدیدتر خواهد انجامید. اگر چنین شود، احزاب پیروز همانهایی در جبههی راست افراطی خواهند بود که این روزها مهر خود را به سیاقی تهاجمیتر و ارتجاعیتر بر بحثهای سیاسی اروپا میزنند.
ا. ب.: اگر بخواهم دورنماهای مثبتی مطرح کنم باید بگویم که لازم است هدف ما ترکیببندی مجدد اروپا باشد، در راستای منافع روسها و اوکراینیها و خودمان، به ترتیبی که مسئلهی ملتها و ملیتها سراسر بازاندیشی شود. هدف بلندپروازانهتر ابداع و شکل دادن به اروپای بزرگتر و چندزبانی و چندفرهنگی خواهد بود که پذیرای جهان باشد ــ در عوض نظامی کردن اتحادیهی اروپا، هرقدر هم در کوتاهمدت ناگزیر به نظر بیاید. باید هدفمان را بر دوری از «نبرد تمدنها» متمرکز کنیم، در غیر این صورت با زلزله مواجه خواهیم شد.
م. ل.: اگر بخواهم هدف ایجابی بلندپروازانهتری پیشنهاد کنم، میگویم باید اروپایی دیگر و روسیهای دیگر تصور کنیم، عاری از الیگارشهای سرمایهدار انگلصفتشان. ژورس میگفت «سرمایهداری جنگ به بار میآورد، همانطور که ابرها طوفان به بار میآورند.» این حرف بیش از هر زمان دیگری در گوش طنین میاندازد. فقط در اروپایی دیگر، از اقیانوس اطلس تا کوههای اورال ــ پساسرمایهداری، سوسیالیستی و زیستبومی ــ است که میتوان به عدالت و صلح رسید. سناریویی محتمل است؟ این وظیفهای است بر دوش تکتک ما.
* مقالهی حاضر را مارچلو موستو قبل از انتشار آن در مجلات و وبسایتهای خارجی برای سایت نقد ارسال کرده است. مقالهی حاضر به زودی در وبسایت ژاکوبن منتشر میشود.
یادداشتها
[1]. ستاد فرماندهی افریقای ایالات متحد امریکا.
[2]. منطقهای وسیع میان صحرای افریقا و ساوانای سودان که از غرب تا شرق افریقا، از سواحل اقیانوس اطلس تا کرانهی دریای سرخ، کشیده شده است.
[3]. اشاره به دورهای موسوم به «تقلا بر سر افریقا» (scramble for africa) که از 1881 تا 1914 به طول انجامید و در خلال آن قدرتهای اروپایی درگیر اشغال، تجزیه و استعمار قارهی افریقا بودند.
ترجمهی: بهرام صفایی